La crisis francesa tiene una dimensión política que trasciende los disturbios en las calles. Stéphane Vojetta, exdiputado de la Asamblea Nacional de Francia y antiguo miembro independiente del espacio político de Emmanuel Macron, analiza en Más de Uno, con Rafa Latorre, un escenario marcado por la falta de mayorías parlamentarias, los problemas presupuestarios y la creciente polarización.
A su juicio, la incapacidad para impulsar reformas y la estrategia de los partidos ante la sucesión de Macron alimentan una confrontación que beneficia a los extremos. Vojetta señala especialmente a la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon, a la que atribuye un papel determinante en el deterioro del clima político y en el fortalecimiento electoral de Marine Le Pen.
Una crisis política que lastra la economía francesa
Rafa Latorre plantea el diagnóstico de una Francia sumida en una triple crisis social, política y económica, con las arcas públicas exhaustas, una deuda creciente y un Gobierno sin mayoría suficiente para afrontar la situación.
Vojetta coincide con ese análisis, aunque sitúa el origen del problema en la política. El exdiputado recuerda que Francia lleva casi dos años sin una mayoría parlamentaria clara desde la reelección de Macron y sostiene que esa situación impide acometer las reformas necesarias.
"Más que otra cosa, es una crisis política que tiene traducciones en términos de economía y de seguridad", explica.
El entrevistado vincula la parálisis institucional con los problemas de déficit y deuda pública, que, según señala, reducen la competitividad y el atractivo económico del país. La falta de acuerdos parlamentarios impide abordar esas dificultades mientras los partidos concentran sus esfuerzos en la sucesión presidencial.
La polarización amenaza el frente republicano
Durante la conversación, Rafa Latorre recuerda que el Frente Republicano funcionó durante años como un mecanismo para frenar el acceso de Marine Le Pen a la Presidencia. Sin embargo, el periodista apunta a un cambio en el escenario político francés: el temor a Jean-Luc Mélenchon y a su movimiento también gana peso entre los electores.
Vojetta atribuye parte de este cambio a la estrategia de Marine Le Pen, que, según su análisis, consigue distanciar a su partido de algunos de los elementos más rechazados de su pasado, como el racismo, el antisemitismo y las amenazas a las instituciones.
Al mismo tiempo, el exdiputado acusa a la izquierda radical de ocupar ese espacio de confrontación institucional. "Su grupo parlamentario de la Asamblea no respeta ninguna regla", afirma, en referencia al entorno político de Mélenchon.
Vojetta también critica las declaraciones de representantes de esa corriente política sobre las protestas y la violencia. Como ejemplo, menciona al alcalde de Saint-Ouen, según la transcripción, que justificó determinados episodios violentos ante un instituto en llamas.
Las protestas refuerzan electoralmente a Marine Le Pen
El análisis del exdiputado desemboca en una advertencia electoral. A su juicio, la instrumentalización política de las protestas y la escalada de la confrontación entre los extremos no perjudican necesariamente a la derecha radical; al contrario, contribuyen a ampliar su respaldo.
Vojetta sostiene que los sondeos contemplan una ventaja muy amplia de Marine Le Pen en un hipotético enfrentamiento en segunda vuelta contra Jean-Luc Mélenchon. Durante la entrevista, cita estimaciones de entre el 65 % y el 70 % de los votos para la candidata de la derecha radical en ese escenario.
El exdiputado interpreta esos datos como una señal de que la estrategia de polarización de la izquierda puede terminar favoreciendo a su principal adversaria. La confrontación que busca movilizar a sus propios seguidores, argumenta, también puede consolidar el apoyo a Le Pen.
La advertencia final de Vojetta resume su diagnóstico de la situación francesa: la crisis política, la falta de reformas y el uso partidista de las protestas alimentan una dinámica que puede debilitar todavía más el frente republicano.

