¿Qué es lo que está ocurriendo en Francia?
Sí, hace días se desataron unas protestas masivas por el estado de la educación. Hace días les venimos contando de cómo ha ido creciendo la solidaridad con los alumnos de un liceo de Creteil que comenzaron una huelga por el deterioro de su centro. No se renovaban profesores, aulas sin climatizar, ratio elevado de alumnos por aula… Hace días se lo venimos contando… pero lo ocurrido este fin de semana ya nada tiene que ver con aquello. Porque lo que se ha desatado es la pura violencia, digamos que una confluencia de iras periféricas que van desde las banlieus o el campo y llegan a la ciudad
Las calles de París, Marsella o Lyon han amanecido completamente arrasadas. Un balance de 2.000 detenidos, 855 de ellos solo en París. Hay 600 policías heridos y 1.500 comercios saqueados o destrozados.
Hay decenas de postales, porque la violencia suele ser muy fotogénica y los encapuchados han querido reproducir algunas escenas que exciten la memoria revolucionaria de los franceses, pero la imagen de lo ocurrido es el ayuntamiento de Limoges en llamas. No ha sido la única institución. atacado, en Burdeos fue asaltada la delegación del Gobierno… y luego está lo de las calles, miles de negocios arrasados, monumentos vandalizados y calles en llamas.
¿Todo esto tiene que ver con la educación? Ya no. Digamos que uno de esos brotes de ira que de cuando en cuando sacude Francia ha convocado a todo aquel con un agravio pendiente. Se temía la irrupción de los chalecos amarillos, y esta ha llegado puntual.
Francia está inmersa en un triple crisis social, política y económica de la que va a tener muy difícil salir. Entre otras cosas, porque las arcas están exhaustas, su deuda pública está disparada, le cuesta financiarse y tiene un gobierno débil sin apoyos parlamentarios y un presidente, Emmanuele Macron, que ya está de pato cojo, y se ha demostrado incapaz de afrontar la situación.
Anoche se dirigía a los franceses para acusar a la extrema izquierda de acusar a la "extrema izquierda" de inflamar la calle y asegura que "quienes hayan intentado derribar la República tendrán que responder por sus actos".
Ya, pero qué va a hacer Macron. Pues se esperaba algún anuncio más contundente pero se ha limitado a anunciar una limitación del derecho de reunión. No ha declarado el estado de urgencia como le reclamaban algunos
Macron se encuentra en un terreno de nadie, impotente en lo económico y en lo político. Quienes están obteniendo un rédito del fuego son los dos radicales. Quien se propone como combustible de la protestas, que es Jean Luc Melenchon, y quien se propone como garante de la seguridad, que es Marine Le Pen.
Hay una izquierda muy cabal que es la que representa Raphael Glucksmann y que incluso va más allá de Macron en su discurso, pero no parece que eso vaya a disparar sus posibilidades.
Francia tiene un problema con la literatura. Porque hay quien ve revoluciones donde lo que hay son disturbios. Es conocido aquello que decia, Saint Just (que era aún más radical que Robespierre): "Quienes hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar su propia tumba". Esto no es una revolucion, como tampoco lo fue el Mayo del 68 al tanto ha embellecido el tiempo. Es conocida la experiencia, en las siguiente elecciones la derecha gaullista obtuvo en las legislativas 354 escaños (de 487 totales) y casi un 60% en las elecciones presidenciales.
Francia tiene unas elecciones presidenciales dentro de seis meses y es bastante probable que en una segunda vuelta tenga que elegir entre la extrema izquierda y la extrema derecha. Es decir que va a caer el frente republicano, es cordon sanitario a la francesa, que evitó que los Le Pen alcanzaran el poder institucional en la república cuando consiguieron llegar a la segunda vuelta.
Entre Melenchon y Le Pen ya veremos cuál es la elección. En cualquier caso el populismo lepenchón parece ser la opción de futuro para una República en total decadencia.
La reunión de Santos Cerdán con un fiscal
Antes de contarles el resto de las noticias, déjennos que nos detengamos unos segundos en la portada de El Confidencial, porque cuenta algo relevante.
¿Qué hace Santos Cerdán reuniéndose con un fiscal? Solo lo puede haber hecho como negociador de Sánchez y si eso es así, es que la política penitenciaria y los beneficios penales para etarras encarcelados fueron parte de la negociación con Bildu.
Bildu, el más leal, duradero y discreto socio de Pedro Sánchez. No buscaban solo el blanqueamiento, aunque si ustedes hacen memoria, eso ya lo había reconocido a las claras Arnaldo Otegi. Recordamos sus palabras
"Tenemos 200 presos en las cárceles. Si para que salgan hay que votar los Presupuestos, pues los votaremos. Así de alto y claro lo decimos"

