El Consell Valencià de la Joventut ha rechazado las modificaciones de la Ley de Juventud aprobadas vía Ley de Medidas y reclama participación real y reconocimiento institucional para la juventud organizada. Considera preocupantes las consecuencias negativas que tendrán para este año.
El convenio del propio Consell ha sufrido una reducción de 46.800 euros, la primera en más de una década, mientras que la de los consejos locales continúa congelada por segundo año consecutivo. Una decisión que según Esther Martínez, presidenta del Consell Valencià de la Joventut, debilita la capacidad para desplegar políticas eficientes para los más jóvenes.
La eliminación del reconocimiento explícito del Consell como interlocutor directo con la Generalitat en materia de juventud de los principios rectores de la ley supone un paso preocupante. Otro de los programas que ha sido recortado es Xarxa Jove, clave para garantizar la presencia de técnicos de juventud en los municipios, lo que afirman compromete la vertebración territorial de las políticas de juventud.

