Ante la ola de calor que actualmente azota a Valencia y cobra la vida de 114 personas en los primeros 12 días de julio, los profesionales sanitarios insisten en que el calor no solo supone un riesgo para las personas mayores o con enfermedades previas, sino que puede afectar a cualquier persona si no se toman las precauciones necesarias.
La enfermera y Coordinadora del Grado de Enfermería de la Universidad Europea de Valencia, Patricia Vicario, expone la gravedad de la situación. El cambio climático y el calor ya no suponen un problema futuro, sino una emergencia de salud pública actual.
Más allá de los consejos más conocidos, como beber agua con frecuencia o evitar salir en las horas centrales del día, Vicario habla de una corresponsabilidad comunitaria, a través de la cual no solo debemos cuidar de nosotros mismos sino también hacer un esfuerzo y mirar por aquellas personas mayores que pueden vivir una situación de soledad.
