INCENDIO ALMERÍA

"Estaba tomándome unos boquerones y vino mi mujer y dijo que nos vamos",  José le cuenta a Alsina cómo huyó del fuego

Katia Sanz Amado

Madrid |

José, vecino de Bédar, le cuenta a Alsina cómo huyó del fuego/ Samuel Portillo
José, vecino de Bédar, explica a Carlos Alsina los momentos previos a la evacuación. | Samuel Portillo

José, un vecino de Bédar ha relatado en una emotiva entrevista con el periodista Carlos Alsina cómo vivió el inicio del devastador incendio forestal que obligó a evacuar la localidad.

El afectado ha explicado que se encontraba tranquilamente en casa "comiendo tres boquerones" cuando, de repente, escuchó el repique inusual de las campanas de la iglesia alrededor de las siete y diez de la tarde. Al percatarse de que a esa hora era imposible que hubiera misa, miró hacia el exterior y vio a su esposa haciéndole señas urgentes de que debían marcharse de inmediato ante la proximidad de las llamas.

La confusión inicial de José dio paso al asombro cuando se asomó a la terraza de su vivienda, un mirador desde el cual se divisa todo el monte y el valle de la zona. En ese instante, el vecino contempló con asombro la magnitud de la emergencia: unas llamas imponentes y una densa columna de humo negro que avanzaban con rapidez debido al fuerte viento reinante.

Ante el peligro inminente, el matrimonio reaccionó con velocidad recogiendo las pertenencias más necesarias, para posteriormente meterlas en el coche y emprender la huida por carretera sin saber muy bien cuál sería su destino final.

Coordinación institucional

A la salida del pueblo, la pareja se topó con el alcalde, Ángel Collado, quien les coordinó la ruta de escape informándoles de que el acceso hacia abajo se encontraba cortado por el avance del fuego y ordenándoles dirigirse hacia la localidad de Lubrín.

Al llegar allí, el matrimonio fue recibido en el tanatorio por un despliegue de la Cruz Roja, cuyo trato ha calificado José de "excelente"

Tras pasar un día y medio en dicho municipio, las autoridades los realojaron en establecimientos hoteleros de Turre y Mojácar, donde continuaron atendidos hasta que finalmente pudieron regresar a su hogar ayer sobre las cinco de la tarde.

A pesar de la lógica preocupación por lo que pudieran encontrarse al volver, José ha agradecido que su vivienda no sufriera daños estructurales por el incendio y que solo presente una capa de ceniza superficial que requiere limpieza.

El vecino ha aprovechado el micrófono de Alsina para elogiar públicamente la labor de los servicios de asistencia y, con cierta nostalgia, recordar que Bédar es un pueblo muy bonito para visitar, aunque lamentó la notable escasez de juventud debido a que la gran mayoría de sus habitantes actuales son personas mayores.