El virulento incendio registrado en Los Gallardos (Almería) el pasado jueves se ha saldado por el momento con el trágico fallecimiento de trece personas, más de 7.000 hectáreas calcinadas, una veintena de desaparecidos y más de 1.400 desalojados. Ante este escenario, Carlos Alsina se ha desplazado este lunes a la zona almeriense para realizar un programa especial de Más de uno en Onda Cero.
Durante la emisión, ha conversado telefónicamente con Francisco Manuel Alonso Chávez, geólogo y profesor de la Universidad de Huelva, acerca de las limitaciones técnicas del sistema Es-Alert. A pesar de ser una herramienta muy valiosa, Chávez ha indicado que la sociedad no debe depositar en ella una falsa sensación de seguridad absoluta: "Tenemos el desafío del desarrollo tecnológico y con ello reducir más el riesgo, pero no podemos hacer riesgo cero, ojalá fuera posible".
Uno de los principales problemas del Es-Alert radica en su incapacidad para discriminar con precisión qué teléfonos reciben el aviso en situaciones complejas, un factor crítico en incendios donde conviven órdenes de confinamiento en un municipio y de evacuación inmediata en el vecino. "Ahora mismo tecnológicamente no es posible que pueda discriminar entre un número de teléfono que esté en su área de cobertura", ha detallado el experto.
A este factor se le suma el problema de la conectividad en entornos rurales o montañosos: "Este sistema en el territorio nacional representa aproximadamente el 90% de la cobertura, hay zonas que no quedan cubiertas".
Ante estas limitaciones, el geólogo ha apuntado que el Es-Alert, popularizado en 2023, nació únicamente como "un sistema complementario" que debe coexistir con métodos convencionales como la radio o las campanas, ya que "estamos en un cambio de paradigma donde hace falta enfrentar la realidad desde la tecnología que tenemos, sin despreciar nunca los medios tradicionales".
La importancia de la educación frente a la vulnerabilidad
Para Chávez, el aumento de la peligrosidad asociado al cambio climático obliga a poner el foco en la prevención ciudadana: "La única manera que tenemos de combatir esto, lo único que se puede tocar, es la vulnerabilidad; somos con un dispositivo de este tipo menos vulnerables, lo que ocurre es que no conseguimos la vulnerabilidad cero", argumentaba.
Como posible solución, el profesor de la Universidad de Huelva ha apuntado a la educación como el pilar fundamental para reducir daños antes de que salte la alarma, evocando para ello la idea de Marie Curie: "conocer más para temer menos".
Por último, ha defendido la necesidad de implementar planes de riesgo en el sistema educativo, así como de normalizar los simulacros: "Hace falta más de un proceso para poder conseguir esta vulnerabilidad que deseamos", concluía, instando a la sociedad a aprender de experiencias tan críticas como la de Almería y a no confiar su suerte a un mensaje de texto automático
