El 48,3 % de las personas que viven de alquiler se encuentra en riesgo de pobreza, según el último Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en la Comunitat Valenciana, cuyos datos han sido analizados este lunes en una reunión entre la subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García Valls, y el director de Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón, Francisco Mir.
El informe advierte de una “cronificación de la exclusión social” y señala la vivienda y la precariedad laboral como los principales factores que inciden actualmente en las situaciones de pobreza.

Durante el encuentro, Cáritas ha trasladado a la subdelegada las principales conclusiones del estudio, que identifica el coste de la vivienda como el principal “pozo” de recursos para las familias en situación de vulnerabilidad.
Por su parte, García Valls ha subrayado la importancia de mantener las medidas de protección social, entre ellas el Ingreso Mínimo Vital y las políticas de vivienda pública, y ha destacado el papel de las entidades sociales en la atención a los colectivos más afectados.

