Agentes de la Comisaría Local de Vila-real han detenido a dos varones, de 32 y 23 años, como presuntos autores de los delitos de usurpación de estado civil y falsedad documental por la manipulación y reventa de entradas para el Estadio de la Cerámica, campo del Villarreal Club de Fútbol.
La investigación se inició después de que el club detectara irregularidades en varias entradas presentadas en los accesos al estadio y lo pusiera en conocimiento de la Policía. Tras las primeras comprobaciones, los agentes confirmaron que algunos pases habían sido manipulados.
Un “modus operandi” basado en la alteración de códigos QR
Según fuentes policiales, los detenidos adquirían entradas a través de la plataforma oficial y posteriormente alteraban elementos identificativos como códigos de barras, códigos QR y referencias de compra.
Una vez modificadas, las introducían en el mercado digital de compraventa de entradas y en aplicaciones de segunda mano. Para eludir los límites legales del precio de reventa, publicaban anuncios de objetos como bolígrafos y ofrecían como “regalo” las entradas manipuladas, logrando así un beneficio económico ilícito.
Uso indebido de datos de jóvenes futbolistas
Uno de los arrestados era árbitro de fútbol, circunstancia que habría aprovechado para acceder a documentación y datos personales de jóvenes jugadores. Con esta información, presuntamente tramitaba abonos y descuentos del club destinados a menores de 25 años.
La investigación permitió acreditar que uno de los implicados dio de alta como socios o abonados a 18 personas simulando que pertenecían a un grupo scout de la ciudad de Valencia. Para ello, aportó en varios casos fotocopias de DNI —algunas correspondientes a menores de edad— sin conocimiento ni autorización de los afectados.
Posibles sanciones
Además de los delitos penales investigados, la reventa irregular de entradas está considerada una infracción grave, con sanciones que pueden oscilar entre los 601 y los 30.000 euros.
Los detenidos fueron puestos en libertad con cargos tras prestar declaración, remitiéndose las diligencias al decanato del Palacio de Justicia de Vila-real.
La investigación continúa abierta para determinar si existen más afectados o nuevas responsabilidades relacionadas con estos hechos.

