Debido a las restricciones y a la falta de agua en el río

Los vecinos del río Bullaque se bañan virtualmente para despedir el año 2020

Los vecinos del río Bullaque han despedido el año 2020 con un baño virtual después de que la situación sanitaria actual motivada por la covid-19 les haya impedido zambullirse en las gélidas aguas de este río como lo vienen haciendo cada 31 de diciembre desde el año 1995.

EFE

Ciudad Real | 31.12.2020 14:04

Los vecinos del río Bullaque se bañan virtualmente para despedir el año 2020
Los vecinos del río Bullaque se bañan virtualmente para despedir el año 2020 | OC

La plataforma ‘Caudal permanente para el Bullaque’ no ha querido que este año, que el río vuelve a estar seco como ya lo estuviera en la década de los años 90, se dejara de celebrar el acto reivindicativo que cada año concentra a cientos de personas en el municipio ciudadrealeño de El Robledo.

Para ello han editado un vídeo en el que se recoge la invitación que lanzaron a los vecinos de los municipios ribereños de protagonizar un baño virtual con el que seguir reclamando con más fuerza el caudal ecológico y permanente para este río.

El vídeo, que ha publicado este jueves a través de las redes sociales, coincidiendo con el momento que cada año se zambullen en las aguas de este río, vuelve a reclamar el compromiso de las administraciones públicas para mantener vivo uno de los ríos que aún conservan la mayoría de sus valores naturales.

Los vecinos han querido así mantener viva «la llama de la lucha» por la conservación de un río que ya prendieron en 1995 cuando se bañaron por primera vez para celebrar que el cauce de este río, que había quedado seco tras la importante sequía de los años 90, volvía a llevar agua.

El baño en el río Bullaque para despedir el año se había convertido desde 1995 en un evento festivo y reivindicativo para llamar la atención de la importancia de conservar un río que está considerado Lugar de Interés Comunitario e incluido en la Red Natura 2000 y en la Red de Áreas Protegidas de Castilla-La Mancha, y que forma parte también el Parque Nacional de Cabañeros.

Desde entonces, la sequía se ha vuelto a dejar notar con fuerza en varias ocasiones, como este año, cuyo cauce desde el mes de julio está completamente seco, recordando así una situación que también se produjo en 2017, cuando los vecinos se tuvieron que bañar con cubos de agua.

La alcaldesa de El Robledo, Elena Tamurejo, se ha unido a la reivindicación de los vecinos para «no dejar morir el Bullaque por la sequía» y ha sostenido que «ahora más que nunca, es necesario luchar para mantener con vida un espacio natural tan singular e importante para la vida de los pueblos como es un río, que ahora aparece convertido en un camino de piedras».

Tamujero ha asegurado que los vecinos de los municipios ribereños del Bullaque no están dispuestos a ver imágenes como las que han visto este verano con peces y árboles muertos por lo que «creemos que no puede pasar ni un minuto más para sentarnos a hablar todas las administraciones que de una u otra manera tenemos que ver con el futuro de nuestro río», ha defendido.

«La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), las consejerías de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural y de Desarrollo Sostenible se deben sentar con los ayuntamientos de la comarca para buscar una solución a una situación que no se podemos permitir que se vuelva repetir», ha expuesto.

La edil ha terminado diciendo que, aun cuando en un tema como el agua las soluciones suelen ser complicadas por los intereses que despierta entre sectores tan distintos como la agricultura, la ganadería o el turismo, se «han de buscar las fórmulas para conseguir que el río Bullaque mantenga su caudal permanente, haciéndolo compatible con el resto de los usos».