Oscar García es un feriante de Santa Cruz de Mudela que se dedica a la juguetería, a la cuchillería y a las navajas, recorriendo numerosas localidades de Castilla-La Mancha y también de Andalucía.
Productos que en esta ocasión va a tener muy difícil vender porque un buen número de municipios han decidido suspender ferias y romerías por culpa del Covid-19.
Los feriantes tienen que acudir a eventos donde hay mucha gente, y con las medidas restrictivas actuales o las que pueden venir en un futuro va a ser muy complicado que se puedan celebrar actos con aglomeración de personas.
La temporada de los feriantes suele durar seis o siete meses, de abril a octubre, aprovechando que en esta época es cuando se suele celebrar la mayor parte de las ferias y romerías en toda España.
Una temporada de trabajo que se va a perder, según augura Oscar García.
Ante esta situación, dice que es una pena que los feriantes no se puedan dedicar a lo suyo y tal vez tengan que trabajar este año en otra actividad, como temporeros en la agricultura o conductor de camiones. Asegura que los feriantes no tienen miedo a un posible cambio de trabajo.
A nivel nacional, el sector de los feriantes agrupa a unas 40.000 familias. Están elaborando un escrito con 11 peticiones que dirigirán al Gobierno de España.
Entre otras cosas, solicitan la recuperación de los impuestos que ya han pagado por participar en ferias y también la liberación del pago de la cuota de autónomos.
