CANARIAS | SEGURIDAD

Las joyerías de Gran Canaria, en el punto de mira: nuevo asalto con encapuchados en Las Arenas

🚨Tres individuos irrumpieron en una joyería del centro comercial capitalino, utilizaron extintores y destrozaron varias vitrinas para llevarse joyas.

🚓La detención de uno de los sospechosos vuelve a poner sobre la mesa la sucesión de robos registrados en establecimientos del sector en la isla.

Fernando Castellano

Canarias |

Archivo Policía Nacional
Archivo Policía Nacional | Europa Press

La tranquilidad de la noche del martes se vio interrumpida por un nuevo asalto a una joyería en Gran Canaria. Eran alrededor de las 21:30 cuando tres personas encapuchadas entraron en un establecimiento del Centro Comercial Las Arenas, en Las Palmas de Gran Canaria, y comenzaron a romper las vitrinas para hacerse con las piezas expuestas. La acción fue rápida y provocó momentos de tensión dentro del local. Los presuntos autores accionaron extintores y fracturaron varios expositores durante el robo. La intervención de los vigilantes de seguridad resultó determinante para evitar que todos los sospechosos abandonaran el lugar: uno de ellos fue retenido hasta la llegada de los agentes, que procedieron a su detención.

Los otros dos presuntos participantes siguen pendientes de identificación y localización, de acuerdo con la información facilitada sobre el caso. Por ahora, no se ha concretado públicamente el valor de las joyas sustraídas ni se han esclarecido todos los detalles de la huida. La investigación permanece abierta y tendrá que determinar cómo se organizó el asalto, qué cantidad de mercancía desapareció y si los implicados pudieron contar con ayuda en el exterior del centro comercial.

El Mirador y Las Terrazas, entre los antecedentes recientes

El robo de Las Arenas se produce después de otros episodios que han afectado a joyerías de Gran Canaria durante los últimos meses. Entre los casos que han despertado mayor atención figuran los asaltos registrados en los centros comerciales El Mirador, en Jinámar, y Las Terrazas, en Telde. En julio, una joyería de El Mirador fue objeto de un golpe protagonizado por varios individuos que ocultaban sus rostros. Durante el asalto, los autores rompieron vitrinas y utilizaron un extintor, una forma de actuar que guarda similitudes con lo ocurrido ahora en Las Arenas. Tras apoderarse de las piezas, abandonaron el establecimiento y huyeron del lugar. En septiembre, otra joyería situada en el Centro Comercial Las Terrazas sufrió un robo en el que, según las informaciones difundidas entonces, el valor de las joyas sustraídas rondaba los 50.000 euros. El suceso volvió a centrar la atención en la vulnerabilidad de este tipo de comercios ante actuaciones que se desarrollan en pocos minutos. A estos episodios se suman otros robos denunciados en establecimientos del sector en distintos puntos de la isla, entre ellos Carrizal, Playa del Inglés y Vecindario. La sucesión de casos ha generado preocupación por la reiteración de golpes contra negocios que manejan mercancía de elevado valor y que, en ocasiones, se encuentran en espacios con una gran afluencia de público.

Un método rápido y con daños en los establecimientos

Aunque cada investigación presenta sus propias circunstancias, varios de estos asaltos comparten elementos: autores con el rostro cubierto, rotura de vitrinas, sustracción de joyas en un intervalo breve y una huida planificada para abandonar el lugar antes de la llegada policial. El uso de extintores también ha aparecido en algunos de los episodios. Este recurso puede dificultar la visibilidad durante el robo y aumentar la confusión en el establecimiento, además de dejar tras de sí daños materiales que se añaden al valor de las piezas desaparecidas.

En el caso de Las Arenas, la retención de uno de los sospechosos por parte del personal de seguridad permitió a los agentes practicar una detención en el lugar de los hechos. A partir de ahí, las pesquisas deberán contribuir a reconstruir la secuencia del asalto y determinar la posible implicación de otras personas. La Policía también tendrá que esclarecer si existe alguna relación entre este episodio y los robos anteriores registrados en Gran Canaria. La proximidad temporal de varios golpes y algunas semejanzas en su ejecución hacen pertinente esa línea de investigación, pero no permiten darla por confirmada. Mientras continúan las diligencias, el sector de la joyería vuelve a enfrentarse a una pregunta que se repite tras cada nuevo asalto: cómo reducir el riesgo de robos ejecutados con rapidez y violencia, especialmente en establecimientos abiertos al público.