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Juan Tur Fluxà: "Una forma de transmitir cultura es hacer un buen producto y respetar las tradiciones"

El maestro artesano y fundador de Fluxà Ibiza defiende el producto local, las pequeñas producciones y la calidad como elementos diferenciadores de la isla.

Agustín Prades

Illes Balears |

Joan Tur Fluxá

Juan Tur Fluxà: «Una forma de transmitir cultura es hacer un buen producto y respetar las tradiciones»

El maestro artesano y fundador de Fluxà Ibiza defiende el producto local, las pequeñas producciones y la calidad como elementos diferenciadores de la isla en una entrevista en Más de Uno Ibiza y Formentera

El maestro artesano y fundador de Fluxà Ibiza, Juan Tur Fluxà, ha reivindicado la artesanía y el producto de proximidad como herramientas para conservar y transmitir la cultura de Ibiza. Durante una entrevista en Más de Uno Ibiza y Formentera, Tur Fluxà ha repasado la evolución de un proyecto familiar que nació de las recetas tradicionales y que hoy combina gastronomía, plantas aromáticas, artesanía, divulgación y experiencias vinculadas a la cultura de la isla.

«Una forma de transmitir cultura es hacer un buen producto», ha afirmado Tur Fluxà, quien considera que el respeto por los métodos tradicionales es precisamente uno de los factores que diferencia a un artesano de una producción industrial. Como ejemplo, explica que sus licores de hierbas necesitan un mínimo de tres meses de elaboración y maceración, siguiendo procedimientos similares a los empleados tradicionalmente por las familias ibicencas.

Su filosofía empresarial se basa en lo que define como un concepto «boutique»: pequeñas producciones y alta calidad. «Yo no tengo capacidad para hacer miles de litros o cien mil botellas, pero sí tenemos capacidad para hacer muy buenos productos», señala. La empresa dispone además de unas 4.000 plantas aromáticas, utilizadas para elaborar hierbas ibicencas, botánicos, condimentos y otros productos. Tur Fluxà recuerda que conceptos hoy habituales como la economía circular o el kilómetro cero forman parte de su manera de trabajar desde hace años.

Una receta familiar convertida en homenaje

Una parte fundamental del proyecto procede de la memoria familiar. Las conocidas como «Hierbas de la Abuela» recuperan una receta de su madre, Catalina, cuya imagen terminó incluso protagonizando la etiqueta del producto. Tur Fluxà recuerda con humor que su madre se enfadó inicialmente al descubrir que habían utilizado su retrato sin avisarla, aunque cambió de opinión cuando los visitantes comenzaron a reconocerla y a pedirle fotografías.

El empresario defiende que la tradición no debe entenderse como algo inmóvil, sino como un punto de partida para innovar. De ahí han surgido licores, sales, mermeladas, salsas picantes y otros productos elaborados buscando siempre una identidad propia. «La base es respetar la naturaleza, aprovechar tu tierra y ver qué puedes hacer con tu tierra y con tus productos», resume.

El jardín botánico se ha convertido también en una herramienta de divulgación. Allí se organizan talleres para aprender a elaborar hierbas tradicionales, una actividad que comenzó principalmente con público local y que posteriormente ha atraído a visitantes internacionales y al sector MICE. Según Tur Fluxà, miles de personas han participado ya en estas experiencias, convirtiendo los talleres en una forma directa de transmitir conocimientos y cultura ibicenca.

Además, tanto el jardín como la destilería pueden visitarse, permitiendo conocer las plantas, sus aromas y los procesos de elaboración de una pequeña empresa artesanal.

«La Ibiza que vivíamos se ha transformado»

Durante la entrevista, Juan Tur Fluxà también ha reflexionado sobre la transformación experimentada por Ibiza durante las últimas décadas. Se considera afortunado por haber conocido la isla durante la llegada de los llamados peluts y por haber vivido una sociedad que, a su juicio, estaba marcada por la libertad, la convivencia y una forma de relacionarse menos condicionada por normas y barreras.

Tur Fluxà sostiene que aquel movimiento contribuyó decisivamente al carácter cosmopolita y bohemio de Ibiza y recuerda una época en la que existían mayores oportunidades para los jóvenes. «Si querías comprarte un piso, podías; si querías comprarte un coche, podías; si querías trabajar en tres trabajos, podías. Hoy en día esto ya no se puede», lamenta.

El artesano reconoce que la isla ha cambiado profundamente y que las nuevas generaciones se enfrentan a una realidad diferente. Aun así, reivindica costumbres sencillas como leer en papel, escuchar la radio, pasear o pasar algún tiempo sin teléfono móvil, hábitos que considera saludables.

Preocupación por la vivienda

Entre los problemas actuales de Ibiza, Tur Fluxà sitúa en primer plano la crisis de la vivienda, que considera estructural. A su juicio, es necesario analizar el crecimiento de población, el número de viviendas disponibles y las posibilidades reales de incrementar la oferta.

Entre las posibles medidas, plantea aumentar la seguridad jurídica de los propietarios, revisar determinados conceptos sobre las dimensiones de las viviendas y adaptar las construcciones a las necesidades actuales. También advierte de las dificultades que tienen tanto los jóvenes como otros sectores de la población para acceder a una vivienda en la isla.

«La inteligencia artificial es una herramienta, pero necesitamos el toque humano»

Tur Fluxà también se ha referido a la llegada de la inteligencia artificial al mundo empresarial. Reconoce su utilidad en determinadas tareas administrativas, aunque considera que existen ámbitos en los que la tecnología no puede sustituir la experiencia humana.

«La inteligencia artificial será una herramienta, pero la creatividad, los sabores, los valores, el juego de aromas o saber cuándo una mezcla está equilibrada necesitan seguir siendo humanos», señala. En una pequeña empresa artesanal, insiste, «seguimos necesitando el toque humano».

El empresario también ha valorado positivamente el respaldo institucional que recibe la artesanía ibicenca, especialmente a través de las ferias y actividades impulsadas por ayuntamientos y por el área de Industria y Artesanía del Consell, cuyo trabajo considera importante para poner en valor a los productores y artesanos de la isla.

De cara al futuro, Fluxà Ibiza continuará llevando sus productos fuera de la isla. Entre sus próximos proyectos figura nuevamente Milán, donde la empresa ha participado en anteriores ediciones y ha conseguido clientes recurrentes. Tur Fluxà propone incluso trasladar este modelo a ciudades españolas mediante muestras que combinen gastronomía, artesanía y arte ibicenco.

Una filosofía que resume buena parte de su trayectoria: producir menos, apostar por la calidad, conservar las raíces y demostrar que tradición e innovación pueden avanzar juntas sin perder la identidad de Ibiza.