Educación

Carlos Fernández: "Aprender a programar desde pequeños nos ayuda a asumir que equivocarse forma parte del aprendizaje"

El especialista en ciberseguridad y creador de Ibiza Code Academy ha explicado en los estudios de Onda Cero Ibiza y Formentera en qué consisten las actividades extraescolares en las que se enseña programación a más de 40 alumnos de la isla de entre 8 y 17 años en tres colegios y un instituto de la isla

Manu Gon

Illes Balears |

Carlos Fernández, expecto en ciberseguridad y creador de Ibiza Code Academy

Carlos Fernández, experto en ciberseguridad y fundador de la Ibiza Code Academy ha explicacdo en Más de Uno Ibiza y Formentera en qué consisten las actividades extraescolares que ofrecen a más de 40 alumnos de la isla de entre 8 y 17 años de edad basándose en el uso de la programación, la creación de videojuegos o la inteligencia artificial como elementos de aprendizaje.

No en vano, Fernández ha explicado que estos cursos que se imparten en los colegios Sa Jovería, Ses Planes y Can Cantó, en el IES Sa Colomina y en la Asociación de Altas Capacidades de Ibiza y Formentera, todo parte de la filosofía de que "aprender a programar desde pequeños no consiste únicamente en saber manejar un ordenador o crear un videojuego sino que ayuda a estructurar el pensamiento, desarrollar la creatividad y aprender a resolver problemas, pero también a asumir que equivocarse forma parte del aprendizaje". Y por ello, incluso enseña a sus alumnos a ponerse "el gorro de detective"cada vez que aparece un fallo y que "descubran qué averiguar porque se ha producido permite aprender mucho más que acertar por casualidad".

Imagen de una de los cursos de Ibiza Code Academy
Imagen de una de los cursos de Ibiza Code Academy | Redacción

Y es que el creador de la iniciativa está convencido de que "es mucho más valioso equivocarse, diagnosticar y entender por qué te has equivocado que acertar por casualidad", y por ello ha detallado que los más pequeños comienzan con Scratch, "un lenguaje de programación desarrollado por el MIT que permite crear juegos y animaciones mediante bloques", mientras que los estudiantes de Secundaria trabajan directamente con Python, "utilizado profesionalmente en ámbitos como la ciencia, la ciberseguridad o el análisis de datos" y que en las clases se utilizan videojuegos sencillos, desde el tres en raya hasta hundir la flota, "para aplicar conceptos de lógica, matemáticas y geometría".

Incluso, Ibiza también forma parte de ese aprendizaje ya que como ha explicado Fernández durante el verano desarrollaron Misión Posidonia, un videojuego en el que los alumnos debían programar un submarino para proteger una pradera de posidonia frente a anclas y residuos y porque al mismo tiempo, en las clases utilizan igualmente referencias cercanas como la sargantana pitiusa o los corsarios.

Además, si por todo eso fuera poco, no todo lo que se da en estas clases escolares, ocurre delante de una pantalla ya que muchas sesiones comienzan con los ordenadores apagados y ejercicios como ProfeRobot, "en el que los alumnos tienen que dar instrucciones exactas al profesor para descubrir cómo piensa realmente una máquina".

Por último, Fernández ha explicado que aprender programación "cobra todavía más importancia con la expansión de la inteligencia artificial" ya que "antes de delegar determinadas tareas en estas herramientas es necesario desarrollar criterio para saber cuándo una respuesta es correcta y cuándo no" y es en este campo "donde programación obliga precisamente a analizar los errores, buscar su origen y encontrar soluciones".