Hace 25 años, la UNESCO declaró al Valle del Loira como Patrimonio de la Humanidad. Se trata de un enclave con un color y una naturaleza muy especial que le da el propio rio, el Loira, con un caudal majestuoso. Carlos Millán, de Gozarte, explica que este paisaje es lo que hace que se diga que “Francia es un gran jardín” y es que los espacios naturales se cuidan como si fueran jardines. El rio del Loira es protagonista porque es navegable, lo que favorece que se pueda acceder no sólo a castillos sino también a monasterios, al ámbito rural y a cuevas.
No sólo los paisajes, Carlos Millán destaca también la rica gastronomía de este valle, sobre todo imprescindibles son sus vinos, pero también es una zona repleta de curiosidades como la que asocia a Leonardo Da Vinci con los castillos del Loira. Millán explica que el genio italiano viajó a Amboise, ya de mayo, a petición de la madre de Francisco I de Francia, Luisa de Saboya.
El rey francés le ofreció una generosa suma de dinero y vivienda para que se trasladara desde Italia. Fue en Amboise donde pasó sus últimos años de vida. Se trata de la Château du Clos Lucé y ahora, como indican desde Gozarte, es visitable. En el tiempo que vivió ahí no paró de crear. Se cree que la escalera del castillo de Chambord fue diseñada por Da Vinci. Se trata de una escalera de doble hélice, “son dos rampas paralelas en las que nunca te cruzas, pero te ves con la persona que está enfrente”, indica Millán.
Leonardo Da Vinci está enterrado en una capilla del castillo real de Amboise. Originalmente lo enterraron en “una basílica que estaba ubicada en los jardines de este lugar, pero luego se trasladaron los restos a esta capilla”, explica Carlos Millán.
Para descubrir todos estos misterios y curiosidades, desde Gozarte han organizado un viaje en agosto por el Valle del Loira en el que se visitan algunos de los enclaves y castillos más emblemáticos, como castillo y la colegiata de Saint Ours, Chenonceau, el palacio real de Blois o Chambord, entre otros muchos.
