Al hablar de croquetas, como en otros sectores, cada cocinero tiene su librillo y su forma de elaborarlas. Un determinado punto de bechamel o de condimentos. Pero algo en lo que todos coinciden es en que tienen que ser cremosas. Encontrar el secreto para elaborarla correctamente no es sencillo. Desde El Gastrónomo Zaragozano llevan ocho años buscándolo en Zaragoza y su provincia. Lo hacen a través de un concurso en el que, en este año, participan 35 establecimientos y 60 croquetas que optan a ser la mejor.
Cristina Arguilé, periodista en El Gastrónomo Zaragozano, cuenta cómo se pueden encontrar las típicas de jamón o de cocido, pero “cada vez hay más variedad, los hosteleros lo hacen cada vez mejor y van puliendo ese diamante que es la croqueta. Cada año nos sorprenden con sus propuestas”. Encontrar el secreto no se sencillo, detrás de cada elaboración “hay mucha imaginación, pero la técnica también es importante, aunque parezca un producto sencillo tiene mucha técnica”, añade Arguilé.
Importante cogerle el punto a la bechamel, al rebozado y a la hora de freírlas, “damos mucha importancia a la manera de cocinarlas porque somos grandes defensores de la utilización del aceite de oliva virgen extra en las cocinas públicas porque es el más saludable. Además de ser gastronómicamente más interesante también hacemos territorio, porque usamos aceite aragonés”, explica Cristina Arguilé.
Desde la organización destacan que hay hosteleros que se presentan a una o a las cuatro categorías con las que cuentan: mejor croqueta innovadora, de Jamón de Teruel DOP, de Ternasco de Aragón IGP o de Alimentos de Aragón de calidad diferenciada. Entre ellas saldrá la mejor croqueta de Zaragoza y su provincia y será el público quien decida cuáles pasarán a la final votando hasta el 17 de mayo por su favorita. Votaciones que tiene premio también para los consumidores quienes pueden ganar diferentes productos con un Rasca y Gana.
