Unas cuentas que ascienden a 9.549 millones de euros y que priorizan el gasto en educación, sanidad, políticas sociales y vivienda. Además, aplicará rebajas fiscales en el impuesto de sucesiones y el tramo autonómico del IRPF y deducciones para las familias numerosas y fomento de la natalidad.
Precisamente los grupos de la oposición han sido muy críticos con esa rebaja de la presión fiscal, ya que consideran que se retraen recursos para los servicios públicos. El diputado del PSOE, Óscar Galeano, señala que las cuentas tienen una fuerte carga ideológica. La diputada de Chunta, Verónica Villagrasa, asegura que las rebajas fiscales tendrán un impacto en la calidad de los servicios. La diputada de Izquierda Unida, Marta Abengochea, critica que se aplique la prioridad nacional en el acceso a algunas ayudas.
En ese sentido, en su comparecencia el consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, ha criticado el discurso de la izquierda sobre el desmantelamiento de los servicios públicos. Por eso, recuerda que Ejecutivos gobernados por los socialistas han aplicado importantes rebajas en la presión fiscal.
En su intervención ante las Cortes, Bermúdez de Castro ha avanzado que no reunirá con los representantes de CCOO en Función Pública hasta que dimita el secretario de Empleo del sindicato, Carmelo Asensio, quien publicó en redes sociales la frase “los recortes matan” por la muerte de la exministra del PP, Fátima Báñez, en el accidente ferroviario de Urda. Posteriormente, argumentó que le habían hackeado la cuenta. El consejero de Hacienda no se cree esa justificación y pide su cese.
Comparecencia Nolasco
El presupuesto del departamento de Bienestar Social crecerá en 2017 un 14% hasta alcanzar los 579 millones de euros. Del total, 145 millones se dedicarán a las prestaciones de dependencia, que aumentan su cuantía un 7% para personas reconocidas en grado 2 y 3. El Instituto Aragonés de Juventud gestionará 9 millones de euros.
El vicepresidente, Alejandro Nolasco, ha recordado que aplicarán la prioridad nacional en casi todas las ayudas. Destaca las cuantías dedicadas a los enfermos de ELA o a las personas cuidadoras. En cambio, Nolasco defiende la supresión de la partida de cooperación al desarrollo.

