La comunidad colombiana de Zaragoza sigue intentando contactar con sus familias en Colombia. El terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar ha dejado hasta el momento más de 132 fallecidos y 570 en heridos. Las ciudades más afectadas son Manizales, Cali y Pereira. John Jairo Escudero, presidente de la Asociación Latinoamericana para la Integración (ASOLAINT), declara que "algunos tuvimos la fortuna de contactar con nuestros seres queridos cuando todavía estaba pasando el terremoto, pero después fue imposible". Cuando se cumple un día tras la catástrofe se está comenzando a normalizar la comunicación.
El presidente de ASOLAINT asegura que está siendo un proceso muy duro para las familias colombianas en Zaragoza, aunque "la mayoría de personas cercanas a nuestra asociación han sufrido pequeños daños materiales y gracias a dios no han trascendido mucho los daños personales". Muchas de las familias de las localidades afectadas todavía no han podido acceder a sus pueblos, que se encuentran semidestruidos, y no han podido evaluar los daños.
John Jairo Escudero cuenta como la parroquia en la que su hermano es párroco y en la que se encontraba su madre, se vino abajo mientras celebraban la misa, "se salvaron, pero una pareja de feligreses no tuvo la misma suerte". Escudero estuvo hasta entrada la madrugada intentando contactar con amigos y familiares, "hace unos pocos minutos me llamó un amigo de la infancia, se cayó el edificio de siete pisos en el que vivía su hijo de 34 años con su novia, ya saben que están muertos".
Desde la Asociación Latinoamericana para la Integración aseguran que la gente se ha volcado tratando de apoyar a las familias colombianas, pero de momento "tenemos que esperar nuevas noticias porque no sabemos la magnitud de la catástrofe, queremos hacer las cosas bien hechas, con transparencia y de la mano del ayuntamiento de Zaragoza", con quien ya se han puesto en contacto
