Las altas temperaturas que se han sucedido durante el mes de julio están afectando a los frutales en plena campaña de recogida. El calor adelanta la maduración, aporta mucho más azúcar al fruto y también puede modificar el color. Además, los agricultores están recolectando antes de tiempo, por lo que se están amontonando las distintas variedades.
Desde UAGA aseguran que han faltado kilos en las variedades tempranas, aunque confían en poder recuperarlo con las tardías, si no suceden granizadas que puedan dañar la cosecha.
El secretario general de UAGA en Huesca, Óscar Moret, también incide en los precios, que no se ajustan a la situación por el aumento de costes con el incremento de los salarios o la situación geopolítica en Oriente Medio.
Moret asegura que la campaña de cereza no ha sido buena por las condiciones meteorológicas y ahora la vista está puesta en el melocotón, la nectarina y el paraguayo.

