El Ayuntamiento de Zaragoza ha organizado un acto de homenaje a Miguel Ángel Blanco, secuestrado y asesinado por ETA en julio de 1997, hace 28 años. Además de miembros de la corporación municipal, al acto han asistido el presidente del Gobierno de Aragón, la presidenta de las Cortes, autoridades civiles y militares y representantes de asociaciones de víctimas.
En el Monolito a las víctimas del terrorismo, en la plaza de San Francisco, el presidente Jorge Azcón ha arremetido contra el Gobierno de España por pactar con Bildu. "No puede ser que el Gobierno de España, que tiene la responsabilidad de defender la libertad, de defender los valores de nuestra sociedad, pacte con los herederos del terrorismo, pacte con los herederos políticos de los asesinos como si no pasara nada. Porque hoy los herederos de los terroristas están gobernando en ciudades tan importantes como Pamplona".
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, también ha señalado al gobierno central por pactar con Bildu, y ha lamentado que este partido no condene la violencia. "ETA ya no mata, pero su legado permanece y hoy su legado tiene poder institucional. La anomalía democrática es escandalosa. Porque se gobierna gracias a quienes siguen sin pedir perdón, gracias a quienes siguen sin colaborar dando el nombre de los autores de más de 300 asesinatos que quedan por esclarecer, y sin condenar el pasado que los define".
Chueca ha criticado que el ejecutivo nacional se haya "edificado gracias al apoyo del brazo político de quienes sembraron muerte y miedo durante décadas". La alcaldesa ha indicado que "lo dijo Cerdán, lo insinuó su socio Antxon y lo proclamó Otegi, ese supuesto 'hombre de paz' que pasó cinco veces por prisión por estar al servicio de ETA".

