Aragón dejará atrás esta madrugada el verano más cálido de la serie histórica - desde 1961 que se toman datos - con temperaturas promedio 3,4 grados superiores a las habituales. Hemos sufrido tres olas de calor de más de 20 días, y ha habido 66 noches en Zaragoza y 2 en Huesca con temperaturas mínimas superiores a 20 grados. En la capital se han registrado dos noches tórridas – fenómeno que nunca se había producido hasta 2023 – por encima de 25 grados.
Pese a las tormentas de agosto, ha sido también un verano muy seco. Ha llovido un 46% menos de lo habitual. Aun así, no se bate el récord de escasez de precipitaciones de 1994 y tampoco se ha superado la máxima de 44,5 grados registrada en 2015 en Zaragoza. El delegado de la AEMET en Aragón, Arcadio Blasco, explica que el auténtico récord de este verano ha sido "la persistencia del calor extremo".
Ya fuera del verano meteorológico, en septiembre se han registrado las máximas más altas desde que hay registros en las tres capitales, y ha habido incluso una cuarta ola de calor y una noche tropical.
De cara a las fiestas del Pilar se prevén temperaturas más altas de lo normal para un mes de octubre, aunque habrá que esperar a que se acerquen las fechas para tener una predicción fiable. Blasco ha explicado que, con los modelos actuales, hay un 70% de posibilidades de que el otoño que entra a las 2:05 de la próxima madrugada sea más cálido de lo habitual. También es probable que sea más húmedo.

