Fue un 28 de abril de 2025, era lunes. Y en torno a las 12:30 se fue la luz. Al principio se pensó en que era algo que se restablecería pronto. La luz comenzó a llegar a diferentes puntos de Aragón poco a poco, por fases, pero hasta la madrugada del lunes al martes, la red eléctrica no se restableció completamente en toda la comunidad. Hubo momentos de nerviosismo, incertidumbre, teorías conspiranóicas que duraron meses. Aún hoy, un año después, no se conocen las caudas ni se han dirimido responsabilidades, incluso hay gente que todavía no ha cobrado las compensaciones por los daños que sufrieron en sus hogares.
Pero ¿sirvió de algo el apagón? ¿Aprendimos algo? Julio Balana, experto en mercados energéticos del Colegio de Ingenieros Industriales de Aragón y La Rioja, explica que en este año se han emitido diversos informes en los que se hacen varias recomendaciones “para aumentar la resiliencia de la red, de la resistencia frente a cualquier tipo de fenómenos, y parece que al menos en parte se están siguiendo”, asegura Balana
Algunas de esas medidas que se están poniendo en marcha es “la habilitación para que los parques fotovoltaicos e eólicos pudieran proporcionar regulación de tensión. Uno de esos informes dice que no hubo suficiente regulación de tensión y que hubo un episodio de sobretensiones”, explica el experto. Otra de las medidas es la de bajar la tensión máxima, antes del apagón la máxima que se permitía era de 435 kilovoltios, “mientras que en Europa era de 420. Desde entonces se están haciendo contactos para que haya una unificación y que la tensión sea más razonable”.
Todo esto está tiendo un efecto para el consumidor y es que Red Eléctrica comenzó a operar con lo que se denomina “operación reforzada”, lo que indica que se está quitando fuerza a las energías renovables y apostando por las “centrales síncronas en subestaciones técnicas”. Esto está provocando un aumento del precio de la energía.
En opinión de Julio Balana, ahora es mucho más improbable que se pueda repetir un apagón como el de hace un año, aunque “también era muy difícil que se produjera antes y se produjo. Desde luego, la resiliencia de la red actualmente, por cómo lo está operando Red Eléctricas de España, es muchísimo mayor. Ofrece, frente a cualquier tipo de alteración, muchísima más seguridad”.
