Todo comenzó cuando Lourdes Méndez llegó a Kenia como turista. Unos amigos le propusieron viajar a África, aunque ella respondió que no le llamaba nada la atención. "Un año y medio después estaba viviendo allí. Llegué por turismo y me quedé porque me enamoré de los niños y niñas que allí había y un proyecto con el que comencé a colaborar", relata.
De todos esos niños que enamoraron a Lourdes, hay uno especial para ella. "Abderramani es la semilla de nuestra ONG Be Social Project. Tenía algún tipo de discapacidad no diagnosticada. Pasó de estar muy bien y muy acogido a sentirse incomprendido". El caso de Abderramani llevó a Lourdes a interesarse por cómo era la vida de niños con discapacidad en Kenia e investigar sobre qué se podría hacer con ellos.
El director de '123 semillas de nim', Adrián Buenaventura, coincidió con Lourdes por primera vez cuando viajó a Kenia como director del programa 'Aragoneses por el mundo'. "Allí conocí a un ser de luz", cuenta. "Lourdes estaba trabajando en otra ONG, hicimos muy buenas migas". Tiempo después, Lourdes le llamó para hablarle de Be Social Project y proponerle grabar el documental, que desde su estreno ya se ha hecho con varios galardones en diferentes festivales. El último, el Festival de Cine de Lanzarote, que además es certamen calificador paros premios Goya y los Feroz.
El cortometraje, rodado con muy poco presupuesto, recorre el día a día de la discapacidad en un país como Kenia. Quienes tienen esa condición se enfrentan al rechazo, la estigmatización, el abandono e, incluso, la superstición. "Han probado con ellos muchas veces magia negra. La mayoría de nuestros niños y niñas han sufrido algún episodio de estas características", comenta Lourdes Méndez. Con este documental y el trabajo de Be Social Project, Adrián y Lourdes esperan mejorar la vida de quienes nacen siendo diferentes allí donde todo está por hacer en cuando a la integración de personas con diversidad funcional.
