Decidieron llamar al gato Mariano y tuvo que ser sacrificado hace unos días al comprobar los veterinarios que no se podía hacer ya nada por mantenerlo con vida, para disgusto de Gloria Royo la cuidadora de la colonia, quien detectó un comportamiento extraño. "Los gatos son animales de costumbres y estaban haciendo algo inusual; se movían mucho de su zona", explica Eva, responsable de la protectora Amor de Gatos, que coordina varias colonias como esta del Paseo Reyes de Aragón.
La responsable de Amor de Gatos cuenta que en diez días desaparecieron dos gatos. "Uno apareció, y otra dicen que apareció atropellada", Explica Eva. Mientras tanto, la cuidadora, Gloria, observaba muy desmejorado a Mariano, aunque desde Amor de Gatos aseguran que estaba perfectamente y era un gato sano.
"Gloria pasó semanas llamando a la responsable de la colonia y a Protección Animal, no tuvo respuesta y estaba totalmente desesperada", narra Eva. Finalmente, se decidió llevar al gato al veterinario, donde se le diagnosticó un fallo renal y detectaron la presencia de un perdigón en un pulmón. Su estado era irreversible y se planteó la opción del sacrificio. Desde entonces, se están retirando los gatos de la colonia, que han pasado a vivir temporalmente en casa de Eva, ante el temor a que se produzcan más ataques.
