La gastronomía que se puede encontrar en Budapest es muy similar a la que se puede encontrar también en ciudades como Praga. Manuel Barranco, Chef Manolito, explica que suelen ser platos contundentes y altos en calorías por el frío que caracteriza a esta zona europea. De ahí que uno de los platos más tradicionales de la capital de Hungría sea un estofado de carne que se llama Goulash.
La propuesta que hace Chef Manolito en #ComiéndonoselMundo es realizar una crepe de carne de Hortobágy. Se trata de la carne de una especie de vacas que viven en el parque nacional de Hortobágy y es el más extenso de los parques nacionales de todo el país. Pero como esta carne es difícil encontrarla en España, Manuel Barranco nos propone realizarlas con pollo. Para ello necesitaríamos:
- huevos, harina, leche, agua con gas, aceite de oliva y sal para hacer las crepes
- cebolla, tomate, ajo, paprika, contramuslo de pollo y crème fraîche para el relleno
Por un lado, se guisa la cebolla, el tomate, el ajo y el pollo todo junto y al finalizar se le añade la paprika o pimentón rojo. La salsa se cuela y se le añade la crème fraîche. Se mezcla la salsa con el pollo y ya tenemos listo el relleno para la crepe.
Tarta Dobos de Budapest
Igual que Austria tiene su tarte Sacher, Hungría tiene su tarta típica es la y fue creado en 1885 por el pastelero József C. Dobos de Pest. Para realizar este postre típico hay que hacer:
- un bizcocho con las claras de los huevos y frutos secos, con harina de almendra y harina de avellana
- crema de chocolate
- caramelo líquido
Se hace el bizcocho mezclando las claras y las harinas de frutos secos, cuando se haya formado una pasta suave, se hornea a 220 grados y se deja enfriar. Una vez que tenemos el bizcocho, sólo hay que ir haciendo capas: bizcocho, chocolate, caramelo y se termina con un glaseado de chocolate.
Aperitivo o merienda dulce
La tercera propuesta que hace Chef Manolito si se va a visitar Budapest, es probar los Kürtőskalács o las “chimeneas húngaras”. Se trata de una masa hecha con huevos y harina, parecidas a las cañas del Jalón de Borja, pero se utilizan unos tubos más gruesos y largos y se cuecen al fuego de leña. Una vez hechos, se espolvorean con azúcar o con lo que a cada cual le guste más.



