El director general del club, Federico Martínez Feria, atendió este martes a los periodistas en el mismo estadio para explicar cómo se desarrolla la obra y dijo "se están cumpliendo los plazos con el objetivo de comenzar la temporada 28/29".
"En estos momentos estamos en la fase de contención, el apantallamiento de la zona, que abarca la parcela anexa al estadio. Luego vendría la cimentación y construcción de la estructura", comentó Martínez Feria, quien no quiso precisar el coste económico del nuevo estadio porque quieren "volver a la cifra del proyecto estratégico cuando se acordó la reforma".
"Queremos pagar la construcción con una parte de los recursos adicionales que se consigan con la explotación del estadio", declaró el dirigente de la entidad verdiblanca, quien avanzó que "la cubierta cerrará más el estadio, dando sensación de bombonera, dará sensación de proximidad y de vivir el fútbol más de cerca. Hay mucha demanda de abonos y sesenta mil es un aforo adecuado”.
Ya a mediados del pasado abril se inició la primera fase de construcción con los trabajos previos de excavación y contención de tierras una vez que la entidad cumplió con todos los trámites burocráticos y administrativo.
Posteriormente se acometerán ya las obras de construcción de la nueva grada de Preferencia, de mejora en las ya existentes -Gol Norte y Sur, y Fondo-, el desarrollo del edificio anexo de uso terciario, aparcamientos subterráneos, y la ejecución de la cubierta y la fachada.
El proyecto del nuevo Benito Villamarín arrancó el pasado verano con el desmontaje de las estructuras e instalaciones de la grada de Preferencia, la demolición de sus tribunas y la escalera de Voladizo, y la posterior clasificación y retirada de residuos.
Los plazos para estos trabajos, entonces presupuestados en 170 millones de euros, harán que el Betis siga jugando en el estadio de La Cartuja las dos próximas temporadas, una más de las dos previstas inicialmente.

