El nuevo dispositivo municipal está formado por dos brigadas integradas por cuatro operarios, que actuarán de manera permanente y continuada en distintos puntos de la ciudad. Su función será la eliminación rápida de grafitis y pintadas ilegales, reduciendo el impacto visual y evitando la degradación del entorno urbano.
Según ha explicado el Consistorio, esta medida supone un paso más en la lucha contra el vandalismo, una práctica que genera un elevado coste económico y daña la imagen turística y patrimonial de Granada.
Uno de los aspectos clave del plan es la colaboración ciudadana. Serán los administradores de fincas los encargados de comunicar la presencia de pintadas al Ayuntamiento, gracias a un convenio firmado con las asociaciones vecinales. Este sistema permitirá agilizar la detección y actuación, garantizando una respuesta más rápida y eficaz por parte de las brigadas municipales.
Prioridad para el Centro Histórico y el Albaicín
Las brigadas antipintadas actuarán de forma prioritaria en el Centro Histórico y el Albaicín, zonas especialmente sensibles por su alto valor patrimonial. Para estos entornos se ha establecido un protocolo específico, adaptado a las características de los bienes protegidos y a los materiales históricos.
La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha subrayado la importancia de proteger estos espacios, que forman parte de la identidad cultural de la ciudad y son un referente turístico internacional. Carazo ha apelado a la implicación de la ciudadanía, especialmente de los jóvenes, para erradicar este tipo de conductas. En este sentido, ha anunciado que el Ayuntamiento impulsará nuevas acciones de concienciación en colegios durante este semestre.
Multas de hasta 30.000 euros por dañar el patrimonio
El plan municipal incluye un endurecimiento del régimen sancionador. Las multas por realizar pintadas pueden alcanzar e incluso superar los 30.000 euros cuando los daños afectan al patrimonio histórico-artístico, una medida con la que el Ayuntamiento pretende reforzar el efecto disuasorio. Desde el Consistorio recuerdan que las pintadas ilegales constituyen una infracción grave, con consecuencias legales y económicas para los responsables.
