Fundada en 1963 en Loja por Apolonio Alcaide y Ana Ávila, Mariscos Apolo nació como una empresa familiar dedicada a la comercialización de pescado y marisco congelado. Más de seis décadas después, la firma continúa en manos de la familia y está dirigida por la tercera generación, manteniendo la filosofía de crecimiento sostenido y cercanía que ha marcado su trayectoria.
Actualmente, la compañía exporta sus productos a mercados estratégicos como Estados Unidos, Marruecos y Reino Unido, consolidando una presencia internacional que se ha convertido en uno de los principales motores de su desarrollo.
Entre los productos con mayor demanda destacan el pulpo, el langostino, la cigala, la gamba y el bacalao, referencias que forman parte del catálogo con el que la empresa abastece tanto al mercado nacional como al internacional.
Uno de los datos más destacados es la facturación alcanzada por la empresa durante el ejercicio 2024-2025, que asciende a 68 millones de euros, reflejando la consolidación de su modelo de negocio.
Además de la comercialización de pescado y marisco congelado, la compañía ha ampliado su actividad hacia otras líneas de producto.
En el segmento de productos precocinados, Mariscos Apolo registra una facturación de 1,8 millones de euros, mientras que la comercialización de verduras, helados y otros productos aporta 2,4 millones de euros adicionales.
El grueso del negocio continúa concentrándose en la distribución de productos del mar. Cada año, Mariscos Apolo comercializa alrededor de 2,2 toneladas de pescado congelado y 5,3 toneladas de marisco, cifras que evidencian la dimensión alcanzada por la empresa dentro del sector.
