Queda una semana para que Frente Amplio —la nueva coalición de los partidos a la izquierda del PSOE— anuncie quién será su candidato para las elecciones del 29N. Más Madrid anunció que su apuesta es Ada Colau, la exalcaldesa de Barcelona, mientras que las calles piden a otro nombre: el del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián.
En este sentido, El Gabinete de Julia en la onda ha analizado los pros y contras de que sea uno u otro el nombre cabeza de cartel para los comicios. También cabe destacar la batalla interna que hay en Frente Amplio. Todavía no se sabe con certeza qué partidos lo integrarán, porque Podemos quiere unas primarias abiertas, y el resto no apoya esa idea.
Es negativo que solo se pronuncien a través de los medios
Para Carolina Bescansa, en estos momentos "solo hay contras". El hecho de que la "no conversación" entre las diferentes fuerzas se esté retransmitiendo en directo a través de declaraciones a medios de comunicación no ayuda a nadie. "No hemos visto todavía una reunión en la que se sienten a una misma mesa todos los actores, que es lo que habría que hacer", ha explicado la cofundadora de Podemos.
A su juicio, lo que acaba generando el hablar a través de los medios y no cara a cara es que, cuando finalmente se registra el nombre elegido, "la posición de partida del partido ya ha caído dos o tres puntos", precisamente porque "su electorado es el más exigente, desde el punto de vista democrático".
La complicada decisión de Gabriel Rufián
Sobre la posibilidad de que sea Rufián el elegido, Ignasi Guardans lo tiene claro: "Ni puede presentarse fuera de Cataluña ni puede presentarse en Cataluña fuera de Esquerra Republicana". El periodista no se imagina al republicano liderando una lista por Cuenca, Madrid u otros lugares porque "ERC no va a querer ser nada distinto de lo que es".
Según Guardans, ERC no se va a fusionar con los Comuns, ni va a renunciar a su centenario de historia, y Rufián tampoco se va a presentar en Cataluña por una distinta a ERC: "Su escenario es una cosa que no tiene nada que ver con la realidad política", ha sentenciado, porque o "acepta ser candidato de ERC o le van a echar y le va a tocar ser otro, punto".
El periodista, además, ha criticado el egocentrismo de unos y otros y deberían dejar de lado "el exceso de vanidad y de personalismo", porque no cuadra que por la mañana digan "que viene el fascismo" y por la tarde solo piensen en mantener su escaño y nada más.
El gran fallo de estos partidos: no tener esta situación prevista
Julián Casanova, por su parte, ha puesto el foco en la importancia de la ley electoral, porque no es lo mismo "cinco uno y cinco otro que diez el mismo, y ese es el tema en España". Por eso, para evitar que no salgan PP y Vox, la única posibilidad es que todos los partidos de izquierdas vayan juntos, porque si no "no va a haber victoria electoral ese día".
El problema es que, al no haber un líder, es una idea que no termina de calar, además del hecho de haberles pillado a contrapié. Aun así, no es excusa, porque "sabiendo que las elecciones iban a venir, que no tuvieran esto previsto es un gran fallo".

