El FC Barcelona le ha endosado una cómoda goleada al Real Madrid (7-0) con la que se aleja aún más en la clasificación -cinco puntos- justo antes del parón de selecciones. Claudia Pina, la centrocampista blaugrana, ha tenido un papel destacado en el equipo, gracias a los cuatro goles que ha anotado.
Una vez más el partido solo tuvo un color, y las azulgrana fueron notablemente superiores a su eterno rival, que veía cómo caían goles sin cesar y no podían pararlos. El partido planteado por Quesada duró bien poco, porque las de Pere Romeu se adelantaron en el marcador en el minuto cinco.
Pina cazó el balón en la frontal, sorteó a toda la defensa del Real Madrid y batió a Frohms con un gran disparo. Aun así, el Madrid no cambió su idea de partido e intentaba controlar el balón, pero le duraba poco, ya que el conjunto azulgrana lo robaba en el medio del campo, sin dejar a las rivales avanzar. Cata Coll tuvo un partido tranquilo, con tan solo dos intervenciones.
El Barça poco a poco iba adueñándose del balón y tras una gran jugada colectiva llegó el segundo. Otra vez Pina, que esta vez cazó el rechace del disparo de Pajor. Pocos minutos después llegó el tercero, tras una buena pared con Patri Guijarro, Claudia Pina anotó su hat trick particular. Solo había pasado media hora de partido.
Tras esto, Grahan Hansen se sumó a la fiesta y anotó su gol particular tras una buena contra y dejar sentada a Lakrar con un regate. Y antes del descanso, llegó la puntilla. Otra vez Pina, que tras una gran combinación al primer toque con Pajor, volvió a superar a Frohms y a mandar el balón al fondo de la red.
Ya en la segunda parte, el conjunto azulgrana levantó el pie del acelerador y el Real Madrid pudo jugar algo más, pero sin generar peligro. Así las cosas, al Barça le sirvió para marcar otro gol, el sexto. Esta vez fue Pajor que solo tuvo que empujar el balón, después de que Graham se fuera de las rivales.
Las ocasiones siguieron de cara para las culés, que pudieron aumentar más la ventaja en el marcador. Ya al final, Sydney anotó el séptimo y último, un golazo por toda la escuadra desde la frontal para hacer las delicias de las 40.000 personas que llenaban las gradas del Spotify Camp Nou.

