OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Telefoneo, telefoneas, telefoneamos"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la llamada de Pablo Casado a Pedro Sánchez para hablar sobre la crisis de Ucrania y la breve declaración del presidente del Gobierno sobre este asunto.

Carlos Alsina

Madrid | 27.01.2022 10:17 (Publicado 27.01.2022 08:42)

Sin ánimo de inquietarle más de la cuenta, recién levantado como estará usted y con sus propias preocupaciones cotidianas, le resumo en medio minuto cómo está lo de la crisis ucraniana. Si vamos de cabeza a una guerra en Europa o Putin amaga pero acabará reculando.

Estado de la cuestión, en sus dos vertientes. Una, la crisis de verdad. Otra, su pobre reflejo, superficial, a veces hasta pueril, en la política española.

La OTAN dice estar preparada para lo peor

Empiezo por lo que está pasando ahí fuera, que diría Juan Diego Guerrero:

  • El gobierno estadounidense da por hecho que habrá agresión rusa en Ucrania de aquí a mediados de febrero. Urge de nuevo a sus nacionales a que abandonen ya el país. La OTAN dice estar preparada para lo peor.
  • Biden y la OTAN ha respondido por escrito a las exigencias de Putin. En resumen, y a la luz de algunas crónicas, la respuesta sería un quién te crees que eres. O en lenguaje diplomático, que la OTAN es una organización de países cuyas decisiones las toman exclusivamente sus miembros. Por tanto, la OTAN se reserva el derecho a admitir nuevos socios cuando le parezca oportuno y no se plantea prescindir de ninguno de los miembros actuales.

Putin lo que exigía era garantías de que Ucrania no será admitida y la salida de Bulgaria y Rumanía. Como no se ha difundido el documento de la OTAN, no es posible saber qué más dice. O qué propuesta de solución se le hace al gobierno ruso. Pero ahora ya tiene el ministro ruso Lavrov la respuesta que pedía. Falta saber cómo de constructiva le parece.

Qué medidas serán ésas. Es probable que antes de tomarlas se espere Putin a hablar con el presidente Macron, el único gobernante ---que se sepa--- que va a tratar de tú a tú, teléfono mediante, con el ruso mañana.

Esto es lo que está pasando fuera de España. Todo muy serio. Todo muy grave.

Lo que está pasando en España es que Sánchez no llama por teléfono a Casado pero Casado sí le llama a él, que dice Yolanda que ella es una mujer de paz y que en Podemos se cuelgan la medalla de haber apaciguado a Margarita Robles de quien dicen que hizo, ¿cómo era, Ione?

Aspavientos belicistas le llaman a anunciar el envío de una fragata. Aspaviento, y lo dicen los que están evocado Iraq, Aznar y la pancarta de hace veinte años. Para esto da el debate doméstico sobre la crisis política, diplomática y militar que tiene a toda Europa en vilo.

A Sánchez se le escuchó por fin ayer una declaración sobre la crisis ucraniana

Al presidente del Gobierno, tan dado a hacer discursos solemnes sobre cualquier cosa y tan reacio a hablar de la crisis ucraniana, se le escuchó por fin ayer una declaración. Bien poco trabajada, la verdad. Menos mal que el ministro Albares y la ministra Robles vienen exponiendo con claridad dónde estamos. Porque para ser un momento tan grave, a su jefe le salió una cosa de trámite y desordenada en su rueda de prensa con la primera ministra de Finlandia.

Que sí, que la cosa es seria, dijo nuestro presidente. Repitiendo lo que le había escuchado a José Borrell (que, por cierto, el presidente no sabía ni dónde había hablado). Hace suyo lo de Borrell y... como si tal cosa. A ver, que Borrell ha dicho que estamos en el momento más peligroso para Europa desde la guerra fría. Dice Sánchez: en efecto. Venga, más preguntas. ¿Quieren saber cómo va la reforma laboral? No, queremos saber qué hará España si Rusia invade Ucrania. Y qué tiene que decirnos a nosotros, no a los rusos, el presidente.

Ahí tienen al presidente de la cuarta economía de la Unión Europea saliendo del paso ante la única pregunta que le iba a caer ayer. Le salió una cosa de trámite y desordenada

Ahí tienen al presidente de la cuarta economía de la Unión Europea, referente de la socialdemocracia del continente, saliendo del paso ante la única pregunta que, sin duda, le iba a caer ayer. Porque es la pregunta que está en el aire desde hace ocho días. Si hay agresión rusa en Ucrania, cómo le afecta a España. Al país del no a la guerra, como dice Belarra estirando el eslogan.

A Pablo emérito Iglesias, ¿quién le pasó la encuesta del CIS?

Y al mentor de Belarra, Pablo emérito Iglesias, ¿quién le pasó la encuesta del CIS sobre Castilla y León? Ah, qué gran misterio. ¿Se los pasó Tezanos, se los pasó alguien que mantiene linea directa con Tezanos, la mantiene él mismo, tiene claves para acceder al banco de datos del CIS en su calidad de prejubilado?

Estará ya usted al tanto de este episodio menor de nuestra trepidante vida política. Iglesias, torpemente, cantó la gallina en un char de ésos de telegram. La encuesta que iba a haber publicado hoy el CIS él la tenía ya ayer a primera hora. Como diría Matías, él y más gente. La cosa transcendió y se organizó revuelo.

Si hubiera sido otro el político que hubiera tenido acceso a una información reservada Podemos se habría escandalizado sobremanera. Como ha sido el suyo, Echenique ni ha piado

Qué hace este señor teniendo una encuesta que es confidencial hasta el día que se publica. La oposición pide explicaciones a Tezanos. Y el asunto, ya lo verán, quedará en nada. Si hubiera sido otro el político que hubiera tenido acceso, por la cara, a una información reservada Podemos se habría escandalizado sobremanera. Como ha sido el suyo ---porque Iglesias sigue siendo el líder espiritual de los morados--- Echenique ni ha piado.

Las encuestas, Pablo, las carga Tezanos

Sacar entre tres y cinco escaños en un parlamento de 81 le parece un triunfo a Podemos, que hasta ahora tenía 1 de 81. La polémica de las macrogranjas le ha dado aire y perfil propio a Pablo Fernández. Bien sabe el emérito, en todo caso, que con el CIS hay que tener siempre en cuenta lo mucho que le gustan a Tezanos los empates.

Según su encuesta, a diferencia de todas las demás, las elecciones las gana el PSOE y con opciones de gobernar si Tudanca consigue la bendición de Ciudadanos y los partidos pequeños. Claro que en las elecciones de mayo en Madrid preveía un empate a 68 escaños entre la izquierda y la derecha y lo que de verdad pasó es que la derecha le sacó veinte escaños a la izquierda. Las encuestas, Pablo, las carga Tezanos.