OPINIÓN

Alsina ironiza sobre el choque entre Pedro Sánchez y Elon Musk: "Qué mejor cartel para nuestro presidente que el de protector de la infancia enfrentado al supervillano"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el anuncio de Sánchez de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y sobre el encontronazo entre el presidente y Elon Musk.

Elon Musk carga contra Sánchez por su prohibición de redes sociales para menores de 16 años: "Tirano y traidor"

Carlos Alsina

Madrid |

Monólogo de Alsina, en Más de uno

Sí, es una historia de lluvia, en consonancia con el día que tenemos. Menudo día. Ni a Gene Kelly se le ocurriría hoy echarse a la calle sin necesidad y con aire de 'ole, ole, cómo me gusta que llueva'. Era ficción, claro, 'Cantando bajo la lluvia', la historia desgraciada, y cruel, de aquella actriz de cine mudo, Lina Lamont, que ve su carrera peligrar cuando llega el sonoro porque su voz, aguda, estridente, no hay quien la aguante. 'Cantando bajo la lluvia' fue la versión festiva de 'Sunset Boulevard', barra libre para reírse de la pobre actriz chirriante y chillona.

La historia, como seguro que recuerda, es que se recurre al play back para que Lina pueda hacer una película sonora. Quien le presta su voz en pantalla es una joven corista de nombre Kathy y a quien interpreta Debbie Reynolds (con sólo diecinueve años y sin haber dado a luz, todavía, a la princesa Leia). La gracia, en esencia, es ésa: cómo el público descubre que la armoniosa voz de la película sonora 'El caballero danzante' no es de la estrella Lamont sino de la desconocida Kathy. Pero el mayor enredo no se produjo en el argumento de 'Cantando bajo de la lluvia' sino en su rodaje. Porque en la escena en la que Debbie Reynolds dobla por primera vez a Lina es, en realidad, Debbie Reynolds la que fue doblada.

Su voz no es la suya. Porque la voz que suena cuando ella finge cantar corresponde en realidad a Jean Hagen, es decir, la actriz que interpreta a la pobre Lina. No sé si me siguen: vemos en pantalla a Jean Hagen con su horrible voz de bisagra doblada por Debbie Reynolds con su dulce voz de corista pero en realidad es Debbie Reynolds quien está siendo doblada por Jean Hagen. Total, un lío en el que ya nadie sabe quién abrió la boca primero y a quién pertenece, en realidad, la voz que entona la canción que está sonando.

Pedro Sánchez no admite dobles

Pedro Sánchez, que no admite dobles (y tampoco canta, que sepamos), tiene la extraordinaria habilidad de generar confrontación incluso cuando la medida a la que acaba de sumarse cuenta con el consenso de la abrumadora mayoría de los grupos políticos. Podría decirse esto, en efecto, de las pensiones, una actualización respaldada por la abrumadora mayoría del Congreso que él consigue que parezca, a base de colarla premeditadamente en un decreto potaje, motivo de división irreconciliable. Ficción, pura ficción.

El numerito del decreto ómnibus que patina y cae en el charco del Parlamento y que fuerza al gobierno a ensayar nuevos pasos de baile para salvar la dignidad, y la paga, de los pensionistas está tan visto que este año no ha merecido aplauso ni siquiera de la prensa no crítica.

Pero Sánchez es capaz de generar lío incluso cuando se apunta a esta otra medida que tiene el respaldo de la mayoría del Congreso

Lo de las pensiones lo tenía descontado todo el que tenía ojos, empezando por los pensionistas. Pero Sánchez es capaz de generar lío incluso cuando se apunta a esta otra medida que tiene el respaldo de la mayoría del Congreso: regular las redes sociales para que sus propietarios respondan legalmente de los excesos y/o delitos que en ellas se cometen y para que los menores de dieciséis años tengan limitado el acceso, como diría una madre, por su bien. Para protegerles de contenidos tóxicos que generan comportamientos aún más tóxicos cuando son consumidos a tempranas edades.

El presidente hizo sonar su voz en un foro de gobernantes que se celebra en Dubai (y al que aquí nunca se prestó atención) para hacer pasar por suya la prohibición de las redes a menores de dieciséis años. "España prohibirá", dijo, como si él, o sea, su persona fuera España.

Si España acaba prohibiendo, que lo hará, no será por decisión del gobierno (que hasta ahí no llega) sino por decisión del Parlamento, que es quien legisla. Es conocido el vicio de los gobernantes de suplantar a los Parlamentos para hacer creer al público que su voz vale más que la de los trescientos cincuenta diputados juntos. En catalán, junts.

Esta medida, como otras que entonó ayer el presidente, saldrán adelante porque la mayoría de los grupos del Congreso las respaldan. En Sumar, que es una marca política siempre en busca de voz propia y casi siempre reducida a la condición de subtítulo, se han enfadado porque Sánchez siempre les afana las mejores banderas. Ayer se dolieron de que el PSOE quiera apropiarse del proyecto de ley que ya tramita el Congreso y que presentó Sira Rego, ministra que aun siendo poco conocida, reclama que no se le arrebate la voz cantante: presidente, no me dobles.

Pero es que Feijóo también salió ayer a recordar que su partido tiene presentada una enmienda a esa ley en la que propone explícitamente prohibir a los menores de dieciséis (no de catorce, como ahora) abrirse cuentas en redes: presidente, no nos copie. ¿Ven como el consenso sí es posible? Ya tenemos tres grupos que juntos suman más de doscientos ochenta diputados que están de acuerdo en acotar el acceso de menores a las redes. Todos a una. Dices: ya podrían hablar con una sola voz. Ah, no, ha tenido que irse el presidente a Dubai, a actuar de solista, para que cayéramos en la cuenta de que a veces sí coincide su postura con la de la mayoría social.

Se le ha enfurruñado también Elon Musk, es verdad. El dueño de la red social en la que Sánchez participa como usuario y generador de contenido, de tráfico y de negocio, por tanto, para el dueño. Musk ha llamado al presidente sucio, (dirty Sánchez) tirano y traidor al pueblo. Lo de dirty yo pensé que lo decía por la corrupción pero leí en El País que es una expresión, dirty sánchez, que no es que aluda a nuestro Sánchez, sino a una práctica sexual coprófila, o sea, con heces. Qué cabezas.

En fin, entre la concejala del PP que lo insultó en el mitin y esto de Elon Musk, lleva Sánchez una semana que madre mía. De buena, digo. Que te insulte una señora del partido de enfrente es una inyección de moral. Que te insulte Elon Musk, una bendición. Qué mejor cartel para nuestro presidente que éste de protector de la infancia enfrentado al supervillano que dispara emojis de caca. Como villano hay que reconocer que es impecable: rico, populista, agitador, intoxicador y antiguo aliado de Donald Trump, que más se le puede pedir a un enemigo. Bueno, se le puede pedir que multiplique por mil el impacto de tus palabras -y tu fama- replicándote groseramente en Twitter, y eso es lo que ha hecho el villano, consagrar a Dirty Sánchez como su némesis. Como decía Hanníbal, no Lecter, sino John Hanníbal Smith, o sea el coronel del Equipo A…

sigue haciendo falta para prorrogar la prohibición de desahuciar a familias vulnerables

Menos bien le salió al presidente el plan de cargarle a Feijóo la incertidumbre (falsa) de los pensionistas y el plan de salvar el llamado escudo social a base de aguarlo para tener a la derecha nacionalista contenta. Cura de realidad para el gobierno: el Parlamento no sólo sigue existiendo sino que sigue haciendo falta para prorrogar la prohibición de desahuciar a familias vulnerables. Concedes al PNV que se cuelgue la medalla, ante su público, de permitir que pequeños arrendadores desahucien a inquilinos que no pagan aunque sean vulnerables, te tragas el sapo, tú y Sumar, de aceptar que la protección para estas familias ya no sea tanta y se te aparece después Junts per Cataluña, en coche, para recordar que sin ellos no eres nada (por muy PNV que tengas) y para anunciar que te tumbarán otra vez el escudo.

Miriam Nogueras, que tiene más de dieciséis años, se grabó este vídeo y lo publicó en una red social. Votaremos no, que se sepa. Porque le parece injusto que siga habiendo desahucios prohibidos. Dices: pero si se ha pactado que los arrendadores con un solo piso alquilado sí puedan desahuciar. Ya, pero se le queda corto a Junts. A falta de leer la letra pequeña, dice, que no será porque no haya tenido tiempo de léersela.

Nogueras, en coche, atropellando los planes de Bolaños y Montero y dejando mal parada a Sumar, que antes había tragado con esto de que se exima a los propietarios con sólo una casa alquilada de tener que hacerse cargo de la situación económica del inquilino. O sea, con la cesión del gobierno izquierdista a la derecha nacionalista. Podemos, que disfruta de su doble condición de costalero del gobierno y oposición al mismo, según el caso, se rasgó las vestiduras al grito de asco absoluto y pacto criminal, porque Podemos es muy de gritar, un poco a lo Lina Lamont en ‘Cantando bajo la lluvia’, en ocasiones veo criminales.

A la espera de cómo termine esta nueva película, ha dicho Enrique Santiago -que es Sumar- con buen criterio que si el gobierno entiende que la protección a familias vulnerables debe ser permanente, lo suyo es proponer al Parlamento que se legisle de una vez para que así sea, no estar cada año con la misma historia ésta de la prórroga y el decreto que se monta y se desmonta o decreto menguante. Ya, el día que Santiago caiga en la cuenta de que el gobierno es él igual le explota la cabeza.

La herencia recibida

Tampoco tuvo su mejor día, por cierto, el ministro Puente. Más apurado por el pésimo servicio de Cercanías Cataluña que por la ralentización de la alta velocidad, estos días muy poco alta. Para pronunciar una frase como ésta…

no hace falta ser ministro de Transportes, entiéndame, ni ingeniero. Ya se aprecia que una red ferroviaria no se parece en nada a una tetera. El asunto es cuántos años más necesita el gobierno de Pedro Sánchez para dejar de cargarle la culpa del pésimo servicio a los gobiernos anteriores.

La herencia recibida, cuando uno lleva siete años y ocho meses gobernando un país, deja de ser coartada para convertirse en parodia. Sánchez lleva más tiempo gobernando del que estuvo Rajoy; Rajoy tuvo que sortear el rescate con España en recesión, Sánchez ha disfrutado de una inyección de dinero europeo nunca antes vista. Pero en siete años y ocho meses no da tiempo a resolver lo de Rodalies. ¿Cuántos años más necesita el gobierno, dos, seis, ocho? ¿Quince, veinte, cuarenta?