La Isla Reunión se encuentra más al sur que Seychelles y Mauricio, en pleno Índico. Se llega tras un vuelo de unas once horas desde París, pero al aterrizar el viajero descubre un entorno tropical en otro hemisferio.
A pesar de su lejanía, la isla ofrece buenas carreteras, hoteles de calidad y un nivel de vida elevado. Las playas del oeste están protegidas por arrecifes coralinos que forman lagunas de aguas tranquilas, un paisaje que recuerda a destinos como la Polinesia.
Además, alrededor del 40% de su territorio está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, gracias a su extraordinario valor natural.

Una isla volcánica con paisajes espectaculares
El mayor atractivo de La Reunión es su origen volcánico. La isla se formó por la acumulación de volcanes surgidos desde el fondo del océano hace unos tres millones de años.
En el centro del territorio se encuentran tres grandes calderas volcánicas conocidas como los circos de Salazie, Cilaos y Mafate, separados por acantilados de más de mil metros de altura. Estos paisajes están cubiertos por una vegetación densa que solo se interrumpe en las torres de basalto y en profundos desfiladeros que descienden hacia el mar.
El circo de Mafate es el más aislado. Durante mucho tiempo se creyó deshabitado hasta que se descubrió una comunidad formada por antiguos esclavos que se refugiaron allí en 1848. Hoy sigue siendo un lugar al que solo se puede acceder caminando o en helicóptero.

El helicóptero, la mejor forma de descubrir la isla
Uno de los momentos más destacados del viaje es el vuelo en helicóptero sobre los volcanes. Desde la zona de Saint Gilles, los helicópteros sobrevuelan primero la barrera coralina y las plantaciones de caña antes de ascender hacia los grandes cráteres.
Desde el aire se observan los tres circos volcánicos, cascadas que caen por las paredes verdes y lugares como el Trou de Fer, una enorme sima volcánica rodeada de cataratas.
El recorrido suele terminar sobrevolando Piton de la Fournaise, el gran volcán activo del sur, que ha registrado más de un centenar de erupciones desde el siglo XVII.

Turismo activo entre montañas y playas
La Reunión es también un destino ideal para el turismo activo. El Piton des Neiges, con más de 3.000 metros de altura, domina un paisaje atravesado por senderos que recorren bosques, cascadas y miradores naturales.
En el circo de Cilaos, por ejemplo, existe una amplia red de rutas de senderismo y una carretera de montaña con más de 400 curvas en apenas 35 kilómetros de descenso hacia la costa.
En contraste con el interior montañoso, la costa oeste ofrece playas de arena blanca protegidas por el arrecife coralino. Allí se concentran los hoteles, las zonas de surf y actividades como el buceo o el parapente.
La capital de la isla es Saint Denis, en el norte, que conserva un pequeño centro con edificios coloniales. Muy cerca se encuentra el aeropuerto dedicado al aviador Roland Garros, nacido en La Reunión.
Puedes escuchar el audio del programa Gente viajera, el espacio de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h presentado por Carles Lamelo, en este reportaje elaborado por Enrique Domínguez Uceta.
