El exasesor ministerial Koldo García ha negado este jueves ante el Tribunal Supremo haber recibido pagos periódicos de 10.000 euros por parte del empresario Víctor de Aldama, considerado el presunto conseguidor en la trama de mascarillas. Durante su declaración, en el marco del juicio, también rechazó haber recibido regalos y defendió la actuación de su hermano Joseba, implicado en algunos episodios investigados.
El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, centró parte de su interrogatorio en los supuestos "pagos recurrentes" que Aldama aseguró haber realizado a Koldo desde octubre de 2019 y, posteriormente, a través de su hermano hasta agosto de 2022. El exasesor de José Luis Ábalos fue tajante: negó rotundamente haber percibido esas cantidades. Incluso reprochó al fiscal que no formulara la pregunta de manera directa, a lo que Luzón accedió: "¿Recibía usted 10.000 euros al mes de Víctor de Aldama?". "No", respondió Koldo sin matices.
En la misma línea, rechazó haber recibido dádivas del empresario. Negó que le regalara una moto, un coche o que asumiera gastos personales como un tratamiento de fertilidad para su esposa. Según su versión, él mismo abonó tanto el vehículo como la moto, y en el caso del tratamiento aseguró que devolvió el dinero que Aldama había adelantado, en tres pagos. Además, criticó que se pusiera el foco en aspectos de la vida privada de su familia.
Otro de los puntos abordados fue el viaje de su hermano Joseba a República Dominicana, sobre el que el fiscal insinuó posibles irregularidades. Koldo respaldó su testimonio como testigo y aseguró que el desplazamiento tuvo como único objetivo recoger un sobre con documentación por encargo de Aldama. Insistió en que su hermano no abrió el contenido y que superó todos los controles de seguridad. También explicó que el viaje coincidió con intereses personales y empresariales, como una relación sentimental y un proyecto vinculado a la importación de fruta tropical, que finalmente derivó en una plantación de pitaya en Benidorm.
En relación con una nota manuscrita encontrada durante un registro en su vivienda en febrero de 2024, donde se hacía referencia a un pago en metálico de 10.000 euros, Koldo desvinculó ese apunte de cualquier actividad ilícita. Afirmó que podría estar relacionado con proyectos profesionales en Latinoamérica, mencionando viajes a países como Ecuador, Perú o Argentina, y los gastos asociados a esos desplazamientos.
Por su parte, la defensa trató de desmontar la acusación de cohecho. Koldo negó haber disfrutado de propiedades vinculadas a Aldama y aseguró no conocer a uno de sus socios, César Moreno. También rechazó que una anotación en el móvil de este último, donde figuraba "K 10.000", tuviera relación con él.
Finalmente, explicó que su hermano actuó en ocasiones como intermediario en gestiones logísticas, como el traslado de documentos, algo que consideró habitual. Incluso mencionó que Joseba llegó a realizar tareas de seguridad para Aldama tras su distanciamiento, en un contexto que, según dijo, implicaba relaciones con personas problemáticas.

