“Encanto es la palabra que puede definir a Valonia”. Se trata de un territorio con “bosques, ríos, colinas y muchos castillos”, hasta 1.500 en un espacio comparable a la provincia de Zaragoza. Estos castillos, “unos encaramados en los riscos y otros elegantes y palaciegos junto a los ríos”, forman parte esencial de su paisaje.
Valonia es además “el corazón de Europa”, una encrucijada entre varios países y un “gran pulmón verde” gracias a zonas como las Ardenas, con abundante fauna, reservas naturales y actividades al aire libre como kayak, rutas ciclistas o experiencias de slow travel.

Conexiones y ciudades principales
El acceso desde España es sencillo: “sólo tenemos un par de horas de vuelo hasta Bruselas”, con conexiones directas a Brussels South Charleroi y Bruselas Zaventem. Desde allí, una red de transporte conecta ciudades como Namur, Mons, Charleroi, Lieja y Tournai, todas próximas entre sí.
La región combina naturaleza con patrimonio, gastronomía y tradición cervecera. “Valonia cuenta con un saber hacer cervecero único, reconocido por la UNESCO”, con especial protagonismo de las cervezas trapenses de Chimay, Rochefort y Orval.

Lugares emblemáticos y experiencias
Entre los puntos más conocidos destacan el circuito de Spa-Francorchamps, “quizá el más bonito del mundo” y Waterloo, escenario de la derrota de Napoleón en 1815. También sobresalen lugares como la ciudad termal de Spa o las Grutas de Han.
Los castillos pueden recorrerse siguiendo el río Mosa, mientras que jardines como los de Belœil o fortalezas como Bouillon completan la oferta.

Namur, Dinant y Lieja
Namur, capital de Valonia, destaca por su ubicación entre los ríos Mosa y Sambre y su ciudadela. Dinant, “la Perla del río Mosa”, ofrece una imagen característica con su colegiata y fortaleza.
Lieja, por su parte, combina historia y modernidad: “una ciudad grande, cargada de historia y con una identidad muy marcada”, con espacios como la estación Liège-Guillemins o el mercado de La Batte.

Pueblos con encanto y gastronomía
Valonia cuenta con 33 localidades incluidas en el sello de los Pueblos Más Bonitos, como Chassepierre, Crupet o Durbuy. La región se completa con una oferta gastronómica basada en chocolates, gofres, cervezas y platos tradicionales.
En palabras de Enrique Domínguez Uceta, es “difícil encontrar un territorio europeo más fácil de recorrer y cargado de interés que Valonia, tan discreta como espectacular”.
