El Kumano Kodo está situado en la prefectura de Wakayama, en la península de Kii, al sur de Kioto y Nara. Según explica Sandra Martín, este camino de peregrinación comenzó en el siglo VIII, un siglo antes que el Camino de Santiago, cuando el budismo ya se había extendido por Japón. “Lo empezaron a realizar los emperadores desde Kioto. El emperador con todo su séquito emprendía la peregrinación una o dos veces a lo largo de su vida”, señala Sandra.
Además, el Kumano Kodo y el Camino de Santiago son los únicos caminos de peregrinación declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Desde 2015, ambos itinerarios están hermanados y cuentan con un carnet doble del caminante que permite sellar etapas y santuarios.

La experiencia de recorrer la ruta Nakahechi
Sandra Martín opta por la ruta Nakahechi, considerada una de las más accesibles del Kumano Kodo, aunque matiza: “se supone que es la más fácil, pero es un verdadero rompepiernas”. El trazado atraviesa montañas y valles en un recorrido pensado para la expiación espiritual: “El camino está diseñado para expiar pecados. Sigue la cresta de la montaña y eso obliga a subir hasta lo más alto y a bajar hasta lo más profundo del valle”. Durante la ruta, los caminantes atraviesan bosques de coníferas, ríos y collados donde aparecen numerosos santuarios vinculados al sintoísmo y al budismo. Entre los enclaves mencionados destacan “el vientre de la madre”, una roca que se atraviesa por un pequeño agujero, la colina desde la que se ven “tres lunas alineadas” y el “alcanfor centenario” de la aldea de Takahara.

Hospedajes tradicionales y baños termales
Los pueblos del Kumano Kodo conservan alojamientos tradicionales con habitaciones de tatami y futones. Sandra Martín destaca también la presencia de los onsen, los baños termales japoneses. Uno de los lugares más conocidos es Yunomine Onsen, un pueblo atravesado por un río de aguas termales que alcanzan los 93 grados. “Confieso que yo sólo pude meter un pie...”, comenta Sandra.

Los enclaves imprescindibles del Kumano Kodo
Entre los lugares recomendados figura el monasterio de Hongu, considerado el enclave más sagrado del Kumano Kodo. También destacan Koyasan, con cerca de cincuenta monasterios y un cementerio con 200.000 tumbas, y el templo y santuario de Taisha, situado junto a una cascada. Sobre este último lugar, Sandra Martín recuerda entre risas: “Yo bebí de ella, que conste, lo digo por si dentro de veinte años me ves igual”.
Escucha el audio completo de este reportaje de Sandra Martín para Gente Viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Carles Lamelo.
