Este miércoles 7 de mayo de 2025, 133 cardenales se reunirán en la Capilla Sixtina para elegir al sucesor del papa Francisco. El proceso sigue un protocolo riguroso, con horarios establecidos que marcan los momentos en que el mundo puede esperar la señal de la elección: la fumata blanca.
¿Cuándo comienzan las votaciones?
El cónclave se inaugura con la misa “Pro eligendo Papa” a las 10:00 horas en la Basílica de San Pedro. Posteriormente, a las 16:30 horas, los cardenales ingresan en procesión a la Capilla Sixtina para iniciar la primera votación del día. A partir del segundo día, se realizan hasta cuatro votaciones diarias: dos por la mañana y dos por la tarde. Cada bloque de votaciones concluye con la quema de las papeletas, generando la fumata correspondiente: negra si no hay elección, y blanca cuando haya.
¿A qué hora se puede ver la fumata?
Es muy complicado saber la hora exacta a la que saldrá el humo por la chimenea de la Capilla Sixtina, pero si que se pueden hacer estimaciones:
- En caso de ser fumata negra: En caso de ser negras porque los cardenales no hayan llegado a un acuerdo, las fumatas irán ubicadas al final de cada bloque de votaciones, es decir, una por la mañana y otra por la tarde. La primera suele aparecer alrededor de las 12:00 horas, después de las dos votaciones de la mañana, y la segunda entre las 17:30 y las 19:00 horas, una vez terminadas las votaciones de la tarde.
- En caso de ser fumata blanca: Si los cardenales electores consiguen llegar a esos dos tercios de votación, la fumata blanca puede salir antes. Es decir, al final de la primera votación de alguno de los bloques, por ejemplo, ya que no haría falta otra votación. Por eso es sencillo calcular cuando saldrán las fumatas negras, pero complicado calcular cuándo emergerá la blanca.
Una vez elegido el nuevo pontífice, emerge la fumata blanca y suenan las campanas de la Basílica de San Pedro. El papa electo se dirige a la “sala de las lágrimas” para prepararse antes de presentarse al mundo, aproximadamente una hora después, desde el balcón central de la basílica, donde el cardenal protodiácono anuncia el “Habemus Papam”. Esa voz no será otra que la de Dominique François Joseph Mamberti.


