Este miércoles 7 de mayo de 2025, 133 cardenales se reúnen en la Capilla Sixtina para elegir al sucesor del papa Francisco. Y para que las votaciones sean completamente aisladas, el cónclave está rodeado de tradiciones muy curiosas.
¿Dónde se alojan los cardenales?
Durante el cónclave, los cardenales residen en la Domus Sanctae Marthae, también conocida como Casa Santa Marta, ubicada dentro del Vaticano. Este edificio de cinco plantas, construido en 1996 por orden de Juan Pablo II, cuenta con 106 suites y 22 habitaciones individuales. Cada cardenal ocupa una habitación asignada por sorteo, y se asegura su aislamiento del mundo exterior, desconectando radios, televisores, teléfonos y bloqueando el acceso a internet para garantizar la confidencialidad del proceso.

¿Cómo se trasladan a la Capilla Sixtina?
Aunque la Casa Santa Marta y la Capilla Sixtina están dentro del Vaticano, los cardenales son transportados en autobuses para evitar cualquier contacto con el exterior. Este protocolo asegura que el aislamiento se mantenga durante todo el proceso de elección.

¿Qué comen durante el cónclave?
Las comidas son preparadas por las Hermanas Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, quienes ofrecen platos sencillos, mayormente de la cocina italiana, como pastas, sopas y frutas. El objetivo es proporcionar una alimentación adecuada sin distracciones lujosas.
¿Cómo se comunican los resultados?
Tras cada votación, las papeletas se queman en una estufa especial en la Capilla Sixtina. Si no hay elección, el humo que sale por la chimenea es negro (fumata nera); si se ha elegido un nuevo papa, el humo es blanco (fumata bianca). Este sistema tradicional informa al mundo sobre el progreso del cónclave. En 2005 este sistema fue actualizado por que, en ocasiones, el color del humo generaba confusión.
¿Cuánto puede durar un cónclave?
Aunque no hay una duración fija, los cónclaves modernos suelen durar entre dos y cinco días. El más largo de la historia, celebrado en Viterbo entre 1268 y 1271, se extendió por casi tres años debido a desacuerdos entre los cardenales.

