Manu Marlasca y Luis Rendueles han desgranado en Más de uno el caso Francisca Cadenas. En concreto, han destacado los fallos de la primera investigación llevada a cabo por la Guardia Civil de Zafra y de Badajoz y que, según Marlasca y Rendueles, fue "muy deficiente".
El hallazgo de la UCO
La UCO de la Guardia Civil encontró el pasado 11 de marzo el cadáver de Francisca Cadenas, la mujer de 59 años y vecina de Hornachos, en Badajoz, que desapareció el 9 de mayo de 2017. Y lo encontraron muy cerca de donde vivía la víctima, de hecho, en la misma calle: los agentes de la Guardia Civil entraron en el número 3 de la calle Nueva de Hornachos, en la vivienda de los hermanos Manuel y Julián González y bajo el patio, donde había una grieta, encontraron los restos de Francisca Cadenas.
"Todo indica que llevaba allí desde la misma noche de su desaparición", ha asegurado Marlasca.
La UCO ha hecho un trabajo excelente
Luis Rendueles ha explicado que la UCO de la Guardia Civil ha hecho un trabajo excelente en el último año y medio, desde que cogió este asunto.
¿Tienen los investigadores algún indicio de por qué mataron a Francisca Cadenas?
Marlasca y Rendueles han explicado que los dos hermanos González están en la cárcel, a la espera de que se celebre el juicio y que todo indica que fue un crimen sexual.
"Francisca había sido amiga de la madre de Julián, que ya había fallecido, y de cuando en cuando preguntaba a su vecino por el estado del padre, que entonces estaba en el hospital, y de un tío anciano al que le había dado un ictus y esa noche también estaba en la casa, eso sí, con medio cuerpo paralizado. No se sabe si Francis se asomó a su casa a preguntarle una vez más por su padre, porque la semana anterior lo había hecho (casi todos dejan, o mejor dejaban, las puertas abiertas en el pueblo), o puede que Julián saliera a por ella", han contado Marlasca y Rendueles.
"Él ha contado al juez que la mujer entró, que ella le vio tomando cocaína y que él perdió el control y la golpeó. Pero eso no cuadra nada ni a los investigadores de la UCO ni al juez por cómo apareció el cadáver y por el perfil psicológico que han hecho de los hermanos", han señalado.
Julián llevaba un tiempo obsesionado sexualmente con su vecina
Marlasca y Rendueles han explicado en Más de uno que Julián llevaba un tiempo obsesionado sexualmente con su vecina, una mujer madura, pero que se cuidaba y salía a correr con ropa deportiva con frecuencia. "Como se dice en 'El silencio de los corderos', codiciamos lo que vemos cada día. Parece que era el caso de Julián", han apuntado.
Los fallos de la anterior investigación
La UCO se hizo cargo de este caso en 2024 y pidió permiso al juez para colocar "canarios" (dispositivos de escucha) en el coche de Julián, en las zonas comunes de la casa donde vivía con su hermano Manuel, y luego en el coche de Manuel, también para escuchar sus teléfonos… "Esas conversaciones o monólogos del supuesto asesino, que son de 2025 y 2026, muchos años después de que supuestamente matara a Francisca, son muy reveladoras, yo diría que enfermizas", ha asegurado Marlasca.
Antes de la investigación de la UCO, hubo otra investigación a cargo de la Guardia Civil de Zafra y de Badajoz. Según Manu Marlasca, la investigación de la UCO ha sido "espectacular", pero la anterior fue "deficiente".
"Ellos apostaron siempre porque Francisca Cadenas se había ido de casa voluntariamente, que quería romper con todo, que estaba agotada… En realidad, cuando la UCO coge el caso, lo que hace es repasar todo lo que se ha hecho y llega muy pronto a la conclusión contraria de sus compañeros de Badajoz. No creen que se haya ido por voluntad propia porque era una mujer cariñosa, responsable, que adoraba a sus hijos, que además aquellos meses estaba cuidando de su madre anciana, doña Ana, y se había ido sin dinero, sin teléfono móvil y, entre otras cosas, de noche, cuando todo el mundo había declarado que Francisca tenía miedo a la oscuridad", ha señalado Marlasca.
El día de la desaparición se torció la investigación
Rendueles ha explicado que uno de los puntos más cuestionables de la investigación se produjo la noche de la desaparición de Francisca, cuando la estaban buscando: "Aquella misma noche, el hijo de Francis ya dijo a vecinos y a la Guardia Civil que su madre estaba allí dentro de la casa de los vecinos. Incluso cogió un paraguas y lo rompió para intentar entrar en la casa, pero le frenaron. Dos guardias civiles entraron en la casa y no estuvieron ni un minuto dentro de la casa, según los vecinos. Uno de ellos declaró años después que le abrieron una habitación y que vio "un bulto" y los hermanos le dijeron que era el tío que había sufrido un ictus. También vio un pozo tapado con unas puertas de madera. Ni pidió entrar en la habitación ni que le abrieran el pozo. Y salieron de allí", ha explicado Marlasca.

