Un paciente oncológico de unos 60 años que estaba ingresado en el Hospital Donostia, en San Sebastián, ha muerto este pasado martes con mpox, previamente conocido como viruela del mono, tras ser contagiado por otro varón con el que compartió habitación en este centro, han confirmado fuentes sanitarias.
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha precisado en una nota que "no puede confirmarse de manera definitiva que el fallecimiento se haya producido como consecuencia directa de esta infección, si bien la probabilidad es alta".
Previamente, la directora médica del Hospital Donostia, Sara Arévalo, y el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas, Miguel Ángel Goenaga, han ofrecido una rueda de prensa a las puertas del hospital tras confirmarse la muerte de este paciente que padecía una enfermedad oncológica avanzada y estaba inmunodeprimido.
Goenaga ha matizado que "el hombre falleció con viruela del mono y no por viruela del mono", pero ha señalado que cualquier infección tiene mayores consecuencias en una persona con patologías previas "graves" y defensas "muy bajas".
"Altamente improbable" que vuelva a haber nuevos contagios
El médico ha considerado "altamente improbable" que puedan aparecer nuevos contagios relacionados con este caso y ha precisado que hay una treintena de personas, la mayoría personal sanitario, que han sido vacunadas por precaución y permanecerán en vigilancia durante un período de 21 días.
El doctor Goenaga ha explicado que el fallecido compartió habitación con un varón que ingresó por una patología de otorrinolaringología y, en unas pruebas, en las que a veces se analizan "muchas cosas", dio positivo en mpox.
Este paciente, que se encuentra "bien", fue "dado de alta inmediatamente, primero porque estaba estable y ya no requería cuidados hospitalarios y, segundo, porque lo mejor era hacer el aislamiento" en su propio domicilio, ha precisado.
El especialista en infecciosas ha indicado que es "muy difícil" determinar cómo se produjo el contagio, ya que habitualmente se da por un contacto estrecho que, en este caso, no se ha producido, por lo que, según ha insistido, ha podido ser determinante la situación del "receptor", el fallecido, que presentaba patologías "muy serias".
Ha recordado que la mpox es una infección que en principio tiene muy baja mortalidad, en torno al 5%, y ha apuntado que esta muerte podría ser la primera que está relacionada con la enfermedad en Euskadi.
Síntomas: fiebre, mialgias, inflamación en los ganglios y erupción en manos y cara
En cuanto a sus síntomas, generalmente son fiebre, mialgias, adenopatías (inflamación en los ganglios) y erupción en manos y cara similar a la varicela. No obstante, en pacientes inmunodeprimidos puede ser "más grave" y pasar de la piel a "la sangre y las mucosas", ha concluido el experto.
Según los datos oficiales de Salud Pública, desde el brote inicial de 2022, cuando se detectaron 245 casos en Euskadi, la incidencia de la enfermedad ha experimentado una disminución significativa, aunque con oscilaciones anuales: en 2023 solo se registró un caso, en 2024 hubo 12 diagnósticos, en 2025 se detectaron 6 casos y en lo que va de 2026, hasta octubre, se han notificado 35.
La Consejería de Salud afirma que "el número total de casos no se considera preocupante" y recuerda que en caso de presentar algún síntoma compatible con esta infección, la recomendación es aislarse en el domicilio hasta que las lesiones hayan cicatrizado completamente, cubrirlas, usar mascarilla en zonas comunes y evitar el contacto físico estrecho, especialmente con personas inmunodeprimidas.

