El procesamiento del juez al fiscal general del Estado, el registro a la casa de Ábalos o el caso de la 'fontanera' del PSOE son solo algunos de los escándalos que salpican al Gobierno en las últimas semanas. Un Ejecutivo que ha afrontado una sesión de control este miércoles con preguntas de la oposición enfocadas a estos casos, pero a las que ha respondido sacando pecho de unos datos económicos que nada tenían que ver con dichas cuestiones.
Ante la escalada de estos casos, el PP ha mostrado su malestar por el silencio de Sánchez, que no se ha pronunciado por ejemplo sobre el caso de Leire Díez, la 'fontanera' que ofrecía acuerdos con Abogacía y Fiscalía, y que protagonizó una rueda de prensa tensa en la que trató de dar explicaciones y en la que Víctor de Aldama hizo acto de presencia al final. Sobre este tema sigue sin pronunciarse, aunque este miércoles sí lo ha hecho sobre otros asuntos, como el del fiscal general del Estado.
"Entre los delincuentes y los fiscales que persigue delincuentes, el Gobierno estará siempre con los fiscales que persiguen delincuentes", ha dicho Sánchez, que como todo su equipo ha optado por reiterar su total confianza en García Ortiz desde que el juez del Supremo procesase al fiscal.
Enumeración de datos económicos sin hablar de los escándalos
Además, el presidente del Gobierno ha comenzado a enumerar los datos económicos de España, pese a que no tenía nada que ver con la pregunta del líder del PP. "Hemos pasado de 18,6 millones de afiliados a 22,7 millones de afiliados, de 3,3 a 2,5 millones de parados, el SMI a 1.184 euros, el presupuesto de las becas, el abandono escolar, el porcentaje de energías renovables...", ha dicho Sánchez, que ha añadido que esa es "la cuenta de resultados y el mejor aval para continuar gobernando dos años más y los que quieran los españoles".
En la siguiente intervención, Feijóo ha criticado el "revelador silencio" de Sánchez sobre los últimos temas que cercan a su Gobierno: "Está alternando la convivencia, no puede controlar la justicia, es usted un verdadero peligro para la democracia, lo que hace es trágico para el país y lo vamos a parar".
La siguiente réplica de Sánchez ha seguido el mismo argumento: ha contestado que considera que Feijóo hace "una cosa estudiada en psicología" que se llama "acción en espejo", esto es, "reprochar al contrario lo que uno hace y el otro": "Dice que soy un capo con el álbum de fotos que tiene, habla de corrupción cuando se puso al frente del PP para tapar la corrupción de Ayuso y lleva dos años sin reconocer el resultado de las elecciones".
Montero, Bolaños y Marlaska defienden su labor
Esa defensa férrea de su trabajo y ataque a la oposición son la base de la estrategia del Ejecutivo ante las críticas por estos casos. Este plan se ha podido ver plasmado en la sesión de este miércoles, en la que María Jesús Montero ha acusado al PP de estar "a la deriva" y ha aludido a la "manifestación fracaso" convocada por los populares, mientras que Yolanda Díaz se ha limitado a decir que el Ejecutivo "mejora la vida de los españoles".
Félix Bolaños también ha sido preguntado por los casos de corrupción y críticas de los miembros del Gobierno a los jueces, aunque el ministro ha optado por acusar al PP de "oposición difamadora" y señalar que "no es normal que la oposición sea más difamadora cuando hemos aumentado un 5% del salario mínimo interprofesional", sin referirse a las palabras de Pilar Alegría, que criticó este martes a "algunos jueces que hacen cosas difíciles de entender", concretamente al juez Hurtado, quien procesó a García Ortiz.
En la línea de este argumentario se encuentra Fernando Grande-Marlaska, quien ha asegurado que lleva siete años trabajando para "dignificar" el Ministerio del Interior y que el PP convirtió "en una verdadera cloaca dentro de un Gobierno supuestamente democrático". Sobre los otros casos de corrupción, solo ha comentado que la UCO trabaja "con independencia, imparcialidad, bajo las órdenes de los jueces y fiscales".

