La comparecencia de Óscar Puente este martes en la Diputación Permanente terminó de la forma menos esperada. El ministro, tras cuatro horas de declaraciones, anunció por sorpresa su dimisión y su renuncia de cara a las próximas elecciones del 29 de noviembre.

Por ello, el presidente del Gobierno ha salido esta mañana públicamente para defender la decisión de Puente, asegurando que ha dado la cara en todo momento y que, a través de su "renuncia responsable", no todos los políticos son iguales.

Sin embargo, la decisión ha llegado después de una larga semana en la que tanto el ministro como el Ejecutivo habían negado una posible renuncia. A pesar de las palabras de Sánchez afirmando que "no todos los servidores públicos somos lo mismo", lo cierto es que Puente apuró hasta el final de la comparecencia para anunciar una dimisión que llegó por sorpresa para todos.

Las contradicciones del Gobierno

"Con su renuncia, Óscar ayuda a que España recupere la confianza no sólo en nuestro sistema ferroviario sino también en la dignidad política", eran las palabras de Pedro Sánchez este miércoles desde la Moncloa.

No obstante, la decisión del ministro fue conocida a última hora, dejando en evidencia todas las palabras del Ejecutivo. Y es que hasta minutos antes del anuncio, el ministro y el Gobierno defendieron que ni la dimisión ni el cese se iban a producir.

"Lo fácil para mí es salir pero ni es eso lo que va con mi carácter ni tampoco es lo que el presidente del gobierno me ha pedido", declaraba Puente días antes de su comparecencia. La idea de permanecer en el cargo era clara, pero todo acabó cambiando de rumbo.

En los instantes finales de su declaración, cuatro horas después de que diera comienzo su comparecencia, Puente soltó la noticia. "Quiero trasladarles que la decisión sobre mi futuro la tomé los primeros minutos en los que se produjo la tragedia, en cuanto tuve conocimiento de ella, según me dirigía al centro 24 horas de Adif.

Desde Moncloa aseguran que no tenían constancia de ello y que solo el presidente, a través de un mensaje del propio Puente esa misma tarde, supo de la decisión. Una información que concuerda con lo transmitido por el propio exministro a su salida y de manera informal a los periodistas, donde aseguró que había mandado un mensaje a Sánchez sin llegar a obtener respuesta.

El cambio de rumbo se ha hecho notar, puesto que la versión inicial era el 'no' tajante a una posible renuncia. Sin embargo, las presiones podrían haber tenido efecto en una salida que parecía imposible.

Las respuestas a la dimisión

Tras confirmarse la salida de Puente, las respuestas no tardaron en sucederse. El PP apuntó a la preocupación electoral como motivo de la dimisión. "No ha dimitido él. Le ha dimitido Tezanos. No se va por las víctimas ni por dignidad, sino por las encuestas", apuntaron en un comunicado.

"Es un ministro negligente, frívolo e incompetente. La dimisión no es suficiente, pero desde luego llega tarde, 116 vidas tarde", apuntó Ester Muñoz, portavoz del PP, durante la comparecencia y antes de que se confirmara la renuncia.

En cambio, el tono fue distinto entre los socios de Gobierno. Desde Frente Amplio agradecieron su "gesto" de dimitir por "dignidad" y "coherencia", tal y como le habían pedido. Una decisión que también fue aplaudida por otros partidos como ERC o BNG, ya que, según explicaron, "era la única decisión posible".

Una opción de salvar la campaña

Tras la salida, el PSOE tendría una nueva oportunidad de salvar la campaña electoral. Con Puente en el Ejecutivo, la crisis de cara a las elecciones podía agravarse para los socialistas.

Y es que su presencia en los mítines podía suponer un grave problema después de cargar a sus espaldas dos accidentes ferroviarios en menos de un año. Adamuz y Urda, con 116 víctimas en total, ponían en jaque al Ejecutivo a falta de 26 días para los comicios.

Tanto es así que varias personas dentro del propio partido habían comenzado a reclamar su dimisión, conscientes de que mantenerlo en primera línea podía convertirse en una carga. Una preocupación que se añadía a los malos resultados que se vaticinaban en las encuestas.

Con ello, el PSOE afrontará la campaña electoral, que dará comienzo el próximo 13 de diciembre, con otra cara. La dimisión de Puente aviva las opciones del partido en las elecciones, a la espera de conocer lo que dicen las encuestas en los próximos días.