El sector del transporte por carretera mantiene las reivindicaciones que llevaron a los transportistas a salir a la calle hace unos meses. Sus problemas continúan pero no pueden permitirse parar y manifestarse. Se quejan de una fiscalidad especialmente elevada en Navarra que no ven repercutida en la calidad de las infraestructuras o en el sector.
Tienen interlocución con el Gobierno "pero muchas veces solo sirven para que nos comuniquen decisiones ya tomadas, no se puede considerar una interlocución fluida pese a que nosotros siempre nos prestamos a ello", afirma Mikel Saralegui, vicepresidente de Tradisna. Al menos se aplazan los pagos de peajes a vehículos pesados en cinco vías de comunicación que lleva dos años planificando y sin poner en práctica la empresa pública Nafarbide, en la que no confían los transportistas.
Desde Tradisna lamentan la existencia de falsos autónomos, falsas cooperativas y empresas deslocalizadas que no tributan como lo hacen las navarras con sede fiscal en nuestra Comunidad. No ven actuaciones al respecto del Gobierno de Navarra a pesar de que su asociación lo solicitó.
Sobre las infraestructuras, Mikel Saralegui confirma la idea que tiene el resto de conductores navarros: los firmes de las carreteras se deterioran, los transportistas no tienen áreas de descanso en las que se sientan seguros, "las carreteras, la señalización y la limpieza de las vías está cada vez peor, pasas por Campanas y parece que el camión se te a a desmontar". Lamentan la falta no ya de inversiones sino simplemente de mantenimiento en las vías.
Otro problema añadido es la falta de relevo generacional. "El Gobierno vuelve a hacer un parche. Transportistas hay pero faltan condiciones de trabajo, ahora piden un grado superior para tener el carné y el parche es convalidar el carné a conductores de otros países que quizás no tienen la formación idónea, a los que un transportista les tiene que dar las llaves de un camión que vale como un piso y no sabes qué condiciones tiene para trabajar".
Pese a todo reiteran su disposición al diálogo y a aportar sugerencias y su punto de vista, deseando ser escuchados por el Gobierno de Navarra y sus interlocutores.
