Muskilda Elorduy sabe bien lo que significa cuidar y vivir en un estado de alerta permanente. Es madre de Mikel, un adolescente con autismo y una enfermedad rara extremadamente compleja, de la que apenas se conocen 21 casos en el mundo. Este año es una de las embajadoras de ‘Ellas Cuentan’, la iniciativa impulsada por CINFA y el Club de Malasmadres que alcanza su sexta edición y que busca visibilizar y reconocer las historias de mujeres que cuidan y conviven con la enfermedad.
En Onda Cero, Elorduy ha explicado que participar en este certamen le permitió contar una historia que durante mucho tiempo no había estado preparada para compartir y que, tras hacerse visible, generó un cambio de mirada en su entorno. Una visibilidad que considera especialmente necesaria en el caso del autismo, ante el desconocimiento y la información errónea que, a su juicio, circula todavía en redes sociales.
La madre de Mikel ha relatado el nivel de vigilancia constante que requiere su cuidado. Su hijo no mide el peligro y puede sufrir desregulaciones emocionales que obligan a intervenir de inmediato. Una situación que, mantenida durante años, tiene consecuencias físicas y emocionales para quien cuida. Elorduy reconoce que ese estado de alerta permanente se ha convertido en un estrés crónico y que ella misma tuvo que dejar de trabajar para poder atender a su hijo.
También ha puesto el foco en la incomprensión social que sufren muchas familias. Reclama más empatía ante comportamientos que pueden resultar difíciles de entender y advierte de que los menores con autismo pueden convertirse en víctimas de acoso escolar,
Elorduy ha reivindicado además una mayor atención para los hermanos de niños con necesidades especiales. En su caso, destaca el ejemplo de Aimar, hermano mellizo de Mikel, y reclama programas específicos para acompañar a estos menores.

