Culmina así un largo proceso judicial. El Tribunal Supremo atiende el recurso, presentado en su día, por el Concello de Santiago.
Se trata de las estatuas románicas de Abraham e Isaac realizadas por el Mestre Mateo. Formaban parte del conjunto escultórico del Pórtico de la Gloria, la Catedral de Santiago.
La sentencia detalla que las esculturas fueron objeto de un contrato de compraventa realizado en 1948 en favor del Consistorio compostelano. En 1954, durante una visita, la esposa del dictador Francisco Franco mostró interés por ellas; el alcalde de la época envió entonces las estatuas al Pazo de Meirás. El Tribunal considera probado que las esculturas pertenecen al Concello y que deben de ser restituidas.
