El turismo rural cierra una buena temporada de verano en la Comunitat Valenciana. Los alojamientos del interior han registrado niveles de ocupación de entre el 85% y el 100% durante algunos de los días de mayor demanda, especialmente los fines de semana y en fechas señaladas como el eclipse del pasado 12 de agosto.
Desde Temps de Interior hacen un balance positivo de los meses estivales. Su presidente, Joaquín Deusdad, destaca los buenos niveles de ocupación alcanzados por los establecimientos rurales valencianos durante este periodo.
Estos datos consolidan el turismo de interior como una alternativa a los destinos tradicionales de sol y playa durante los meses de verano. Una oferta que combina los alojamientos rurales con la naturaleza, la gastronomía y las actividades vinculadas a los municipios del interior de la Comunitat Valenciana.
El sector pone también el foco en la conservación y protección del entorno natural, uno de sus principales atractivos y un elemento esencial para la actividad turística de estas zonas. En este sentido, el vicepresidente de la Asociación Española de Turismo Rural (ASETUR), Juan Carlos Tébar, señala la importancia de cuidar el territorio, especialmente ante el impacto que pueden tener episodios como los incendios forestales.
Pese al balance favorable de la campaña estival, el turismo rural afronta todavía el reto de reducir la estacionalidad. El sector insiste en la necesidad de mantener niveles de ocupación más estables a lo largo del año, más allá de los fines de semana, festivos y meses de verano. Una mayor continuidad de la demanda permitiría, aseguran, dar estabilidad a los establecimientos y garantizar el mantenimiento del empleo de quienes dependen directa o indirectamente del turismo rural en los municipios del interior.

