Ya está en marcha la segunda fase de los trabajos de rehabilitación integral del antiguo acuartelamiento de Zapadores de Valencia que se espera esté concluida en el primer semestre del próximo año. Una fase en la que está previsto intervenir en cuatro edificios más. Los edificios que van a ser rehabilitados en los próximos meses albergarán laboratorios para la Policía Científica, salas polivalentes y oficinas.

Este proyecto, cuyas obras comenzaron en febrero de 2023, cuentan con una inversión de 30 millones de euros y contempla la intervención en un total de seis edificios. También se ha construido un nuevo inmueble destinado a archivo y almacenes. Según ha detallado el ministro estos trabajos van a permitir disponer con una infraestructuras más dignas, modernas y eficaces.
También se ha construido un aparcamiento subterráneo con 163 plazas y se reurbanizará el patio interior para crear nuevas plazas en. Unas mejoras que favorecerán el trabajo de la Policia Nacional y que Marlaska ha puesto en valor.
Recordar que en el complejo de Zapadores trabajan más de 600 personas y que una vez concluya la rehabilitación se convertirá en la segunda comisaría más grande de toda España. Cuenta con una superficie de 35.000 metros cuadrados y ochos edificios levantados entre los años 1921 y 1924. El Ministerio del Interior determinó la necesidad de una reforma integral de las instalaciones con el objetivo de mejorar los recursos policiales y la atención a los ciudadanos.
Edificios catalogados
La actual parcela del complejo cuenta con una superficie total de 34.847 metros cuadrados y ocho edificaciones aisladas. La designadas como Edificio 1 y Edificio 2 están recogidas en el ‘Catálogo de bienes y espacios protegidos del Plan General de València’ como ‘Bien de Relevancia Local”, en categoría de monumento de interés local.
En origen, el Edificio 1 albergaba al personal militar de mayor rango y el Edificio 2 (planta en H) estaba destinado para la tropa y para las actividades cotidianas del cuartel. Entre ellos había un gran patio para el desarrollo de prácticas, además de varias instalaciones para almacenes, caballerizas, cocinas y otros usos.
En 1939 se realizó una ampliación del conjunto, añadiendo dos edificaciones nuevas: el llamado polvorín y un nuevo edificio de viviendas para las familias de los oficiales. En 1982 se cerró definitivamente el cuartel y las tropas se trasladaron a Paterna. En 1987 el cuartel pasó a ser utilizado como dependencias de la Policía Nacional.

