El próximo domingo, 8 de Marzo, se celebra el día internacional de la mujer una jornada en la que como cada año se visibilizará la desigualdad que sigue existiendo. En el sector agrario cada vez hay más mujeres agricultoras y ganaderas pero son menos las que deciden dedicarse al pastoreo puesto que todavía es un sector en el que sobre todo predominan los hombres tal y como afirma Sonia López quien decidió cambiar de profesión y hacerse pastora.

Su inquietud surgió hace cuatro años tras un viaje a Asturias donde conoció de cerca el trabajo que realizaban diversas granjas. Un tiempo después, y tras regresar a su trabajo como educadora social, se planteó cambiar de vida por lo que empezó a formarse en la escuela de pastores donde surgió la posibilidad. Reconoce que precisamente los hombres son los que le advirtieron que ser pastor era un trabajo duro sin embargo esos comentarios y advertencias no la frenaron.
06-03 LOPEZ PASTORA – 21´´
Desde hace un año vive en la sierra de Aitana, donde ya cuenta con un rebaño de quince cabras, desarrollando su trabajo dentro del proyecto “La Rebañita” que quiere sirva para visibilizar su profesión y a través del que quiere impulsar iniciativas de educación ambiental y despertar la vocación puesto que asegura no hay relevo generacional "ningún niño o niña quiere ser pastor o pastora, quiero transmitirles que puede ser una forma de vida".
Fontanera, carretillera o mecánica
Muchas mujeres, trabajando en sectores o profesiones masculinizadas, reconocen que aún queda mucho camino por recorrer para acabar con comentarios o valoraciones machistas, pero insisten una profesión la ejercen personas que pueden trabajar de lo que quieran.

Claudia Lacasa es desde hace un año fontanera, un sector en el que no son muchas pero por el que decidió apostar para cambiar de profesión, y que reconoce ha recibido comentarios que no recibiría un hombre. Algo similar le pasó a Marisa Capel cuando se incorporó a una empresa del sector del metal, en la que fue la primera mujer lo que para muchos hombres, que no estaban acostumbrados a trabajar con mujeres, les supuso un cambio importante y que les costó aceptar.

Reiteran que lo más importante es tener ganas de aprender una profesión y no tener miedo a hacerlo, a pesar de lo que puedan decirles, por que insisten las mujeres valemos para cualquier trabajo. Jennifer está estudiando un certificado de mecánica junto con trece compañeros, todos hombres, y a los que en un primer momento dejó sorprendidos pero que poco a poco fueron conscientes de su capacidad. Mientras María Cruz trabaja en una empresa del sector del metal en la que sus compañeros le ayudaron en su proceso de formación e integración en la empresa.
Precisamente para dar a conocer el trabajo que muchas mujeres realizan, en sectores tradicionalmente masculinos, FEMEVAL ha lanzado una campaña con la que quiere visibilizar la pluralidad de perfiles profesionales femeninos. El objetivo es mostrar que ya forman parte del sector para romper estereotipos y generar referentes que animen a otras mujeres a contemplar el metal como una opción laboral llena de oportunidades, estabilidad y proyección de futuro.

