La guerra en Irán sigue su curso mientras la comunidad internacional observa los efectos, especialmente económicos, que pueden sufrir los países tras un conflicto que ya supera los cuatro días y que se puede prolongar por "varias semanas", según ha declarado el propio Donald Trump.
Estados Unidos ejerce un papel clave en el conflicto al liderar el ataque conjunto con Israel sobre Irán, aunque la distancia entre los dos países ha propiciado que cobren importancia sus bases situadas en otras zonas. Entre ellas, se encuentra España, donde EEUU cuenta con dos bases.
La base naval de Rota, situada en Cádiz, se utiliza para operaciones de ese tipo y apoyo logístico de la OTAN, aunque también cuenta, por ejemplo, con cinco destructores de la Armada de EEUU. En cambio, la base naval de Morón de la Frontera, ubicada en Sevilla, sirve de apoyo en acciones aéreas y es usada como punto de apoyo logístico.
Por qué España no permite usar las bases para el conflicto en Irán
La utilización de dichas bases en el conflicto que ocupa en estos momentos a Irán ha sido objeto de debate en la actualidad por el posible uso que pueda hacer EEUU de las mismas a la hora de trasladar buques u otro tipo de armamento o material destinado a la guerra. En este sentido, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha sido tajante y ha rechazado el medio de dichas bases para el despliegue de medios implicados en la ofensiva.
En una entrevista con Bloomberg TV y después en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Albares ha dicho que son bases de "soberanía española" que tienen "marco dentro del tratado de EEUU y dentro de esa premisa pueden ser utilizadas". "No hay nada extraño ni sorprendente", ha comentado el ministro, a lo que ha añadido que no esperan ninguna "consecuencia" por esta postura y resalta el "compromiso" de España con "la seguridad euroatlántica".
Así, Albares advierte de que el tratado entre España y Estados Unidos establece el mecanismo y los detalles para el funcionamiento de esas instalaciones. "No permitiremos que se utilice nuestra base para todo lo que se salga del ámbito del tratado y no cuente con el respaldo de la Carta de las Naciones Unidas", ha señalado, al mismo tiempo que no da importancia a la postura de Francia y Reino Unido: "Cada país tiene derecho a realizar su propio análisis y su propia política exterior".
Presión y críticas ante la postura de España
También ha aclarado que no están recibiendo "presiones" desde Washington sobre la postura ante la ofensiva en Irán, y ha alegado que "somos aliados, estamos juntos en la OTAN". El ministro esgrime que "somos uno de los aliados más comprometidos de la OTAN y uno de los que más contribuye a la seguridad euroatlántica", y puso el foco además en el despliegue militar español en Líbano con la ONU, bajo la bandera de la OTAN en Irak, y los cerca de 20 años junto a EEUU en Afganistán.
Albares aseveró que el rechazo del Ejecutivo español a la acción unilateral contra Irán no va "en contra de nadie", y volvió a esgrimir la defensa "del derecho internacional, la desescalada, la negociación, la paz regional y la estabilidad en Oriente Medio".
El ministro sostuvo que España dice lo mismo "ya sea en Ucrania, Venezuela, Gaza o Irán", y alegó que también "hemos sido muy claros con respecto al régimen iraní", condenando "cada violación de derechos humanos y la brutalidad del régimen iraní contra su pueblo".
De igual forma, explicó, "hemos condenado los ataques injustificados de Irán a prácticamente todos los países de Oriente Medio", pero al mismo tiempo, señaló, "queremos que las acciones militares se basen siempre en la Carta de las Naciones Unidas y en el esfuerzo colectivo".

