Hoy venía pensando en… las dudas de este Valencia.
No cabe duda que la abultada y humillante derrota ante el Barça ha hecho mella en la confianza de los valencianistas. Con un equipo reforzado con siete fichajes pocos pensábamos que el Valencia volvería a hacer el ridículo ante el FC Barcelona. Pero se hizo y eso ha hecho que esa ilusión en ver de nuevo al Valencia en Europa haya decaído tras lo sucedido el pasado domingo.
Hay un dato preocupante, alarmante. Lejos de Mestalla el Valencia lleva 3 victorias de 25 partidos disputados. Se ganó en Las Palmas el 3 de mayo 2-3, en el Bernabeu el 5 de abril 1-2 y ya hay que remontarse al 15 de abril de 2024 en El Sadar con la victoria 0-1 ante Osasuna. Una barbaridad. Y con Corberán al mando 2 de 12. Con esos números es imposible que el Valencia regrese a Europa. Imposible.
Estaba bien eso de hacerse fuerte en Mestalla para conseguir la salvación. Todos dijimos que el poder y la magia de Mestalla ayudaría a que el Valencia consiguiera el objetivo. Pero si se quiere crecer no basta solo con Mestalla. Es incomprensible la diferencia entre el Valencia que juega en casa y el que lo hace a domicilio. Los equipos grandes lo son porque no encuentran diferencias entre jugar de local o de visitante. Y en este Valencia la diferencia es abismal.
La pregunta es ¿por qué sucede esto? Las dimensiones del campo son las mismas, los rivales los mismos a los que te enfrentas en Mestalla y sin embargo el rendimiento es absolutamente diferente. Mestalla no es suficiente y es uno de los debes del Valencia de Corberán al igual que lo fue en el de Baraja. No se trata solo de no hacer el ridículo como se hizo ante el Barça sino de ser competitivo y el Valencia lejos de su casa no lo es. Y lleva demasiado tiempo sin serlo, 3 victorias de 25 partidos, como para pensar en un hipotético regreso a Europa. E
sa es la verdadera realidad. Podremos ilusionarnos todo lo que queremos pero si no se mejora de forma sustancial el rendimiento a domicilio… nos veremos abocados una vez más a sufrir y a tener que confiar en el poder de Mestalla…

