Los jardines de Monforte contarán dentro de unos meses con una puerta lateral recayente a la plaza de la Legión Española. La creación de este nuevo acceso se incluye en el proyecto de intervención en estos jardines históricos que, según ha podido saber Onda Cero, acaba de licitar el Ayuntamiento de València por importe de casi 360.000 euros a través del Organismo Municipal Autónomo de Parques y Jardines.
Hace ahora 14 años, en noviembre de 2012, el Tribunal Superior de Justicia dictó una sentencia que ordenaba al consistorio abrir el parque al menos cuatro días al mes, tal y como marca la legislación para todos los espacios declarados Bien de Interés Cultural (BIC) como éste.
A los pocos meses el Ayuntamiento comenzó a abrir los jardines todos los lunes y desde hace años ya hay establecido un horario diario de visitas libres diarias. El problema es que el único acceso al parque es a través del Palacete de Monforte, que es donde el consistorio organiza las bodas civiles, por lo que muchas veces las visitas coinciden y alteran las celebraciones. La apertura de una puerta lateral por la plaza de la Legión Española evitará que esto siga ocurriendo.
Intervención en el estanque
El proyecto de obras licitado por el Ayuntamiento permitirá, además, recuperar la configuración original del estanque de los jardines. La caída de un pino en 2019 y el crecimiento de las raíces de otros árboles han provocado daños en los sillares de piedra del brocal del estanque, que serán desmontados y recolocados. También está previsto impermeabilizar el vaso y realizar el rebaje puntual de algunos tramos de los muros de rodeno del parque construidos en la década de los 80 del siglo pasado y que son ajenos al diseño original.
Los Jardines de Monforte son unos de los más bonitos y románticos de València. El parque frece un oasis de paz entre flores aromáticas, frondosos árboles, fuentes ornamentales y evocadoras estatuas, a poca distancia del centro de la ciudad.
Se trata de un jardín de estilo neoclásico de 12.000 m2 de extensión. Combina jardines de diseño geométrico y setos perfectamente recortados con otros naturalistas, más agrestes, e incluso una montaña artificial cubierta de bosque. Antaño era un huerto, hasta su adquisición en 1849 por el marqués de San Juan, quien encargó el diseño del jardín a Sebastián Monleón Estellés. Este mismo arquitecto diseñó el palacete de estilo rococó y planta de cruz griega, una antigua finca de recreo anexo al jardín.

